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La cuesta de enero

por @juanjo_ramos

No hay nada más balsámico que una victoria ni más ilusionante que un fichaje. Ganar al Elche, que no lo hiciera Las Palmas en Majadahonda (a muchos aficionados les anima ver al eterno y este año millonario rival a solo tres puntos) y que llegue Mauro dos Santos, el primer fichaje invernal, ha devuelto la sonrisa a una parroquia que ha vivido desde agosto más triste y enfadada que otra cosa. Solo por eso ya merece la pena todo lo sucedido.

A Víctor Moreno le llueven los elogios como al novio con el que acabas de empezar. No es época de observar defectos, todavía anda la “novia” obnubilada con la primera impresión y las buenas intenciones del enamorado. Dos Santos, un central con experiencia en Primera y mucho carácter, debe suponer una mejora en la demarcación. Pero como digo hoy, dije en agosto y desde hace muchos años, es el rendimiento el que marca si el fichaje es bueno o no. Ni el nombre ni su pasado (léase Naranjo o Nano).

Justo es aplicarle al nuevo responsable del área deportiva su valentía — y hasta osadía— a la hora de afrontar una reforma tan severa en enero. Para ello, la salida de Bryan Acosta ha resultado clave por aquello de capitalizar una entidad que tenía agotado su tope salarial y que ya hizo un esfuerzo ante LaLiga para proceder al relevo en el banquillo. Llega así con dinero, mucho dinero, a este mes decisivo. Capaz de afrontar fichas altas por el central que ha llegado o pujar por Borja Lasso sin que le oferta económica sea un obstáculo ante equipos mejor clasificados.

Tengo para mí que un lateral izquierdo es absolutamente necesario, que un mediocentro vendría bien para ocupar la vacante de Bryan y que un extremo puede ayudar. Aquí, eso sí, discrepo en la salida de Joao. Creo que es un futbolista aprovechable y al que Oltra debió exprimir mejor. Por mucho que se trate de un profesional disperso.

No obstante, sumergidos como estamos en el apasionante mercado de invierno, convendría no olvidar que nos encontramos ante un mes decisivo para las aspiraciones del Tenerife. Que ganar en Oviedo supondría romper el maleficio a domicilio y que luego llegan dos partidos consecutivos en casa, donde la dinámica del equipo debe mantenerse como hasta ahora con Oltra (16 de 24 puntos) o incluso mejorar. No vaya a ser que lleguemos a febrero con cuatro o cinco ilusionantes incorporaciones y la poco edificante labor de escapar de la quema del descenso como sea.