Redacción DeporPress | El CD Tenerife ayer volvió a pinchar en LaLiga Smartbank. En esta ocasión fue el Real Zaragoza el que le arrebató dos puntos al cuadro blanquiazul y ya son tres las jornadas en las que los tinerfeños no conocen la victoria.
Sin embargo, pese a que lo importante son los resultados, lo más preocupante son las sensaciones en cuanto a juego. Los hombres de Ramis cimentaron su fútbol en un excelente entramado defensivo combinado con un ataque cargado de vértigo y verticalidad. No obstante, en los últimos tiempos estas premisas han desaparecido y esta ha sido la principal razón de la caída chicharrera.
Primero, un dato que llama la atención es la gran cantidad de goles recibidos desde la jornada 29 a la 34. El representativo ha encajado 10 tantos en 6 encuentros y lo más relevante es que el conjunto canario no ha podido dejar la portería a cero en ninguno de los duelos. Por lo tanto, la muralla blanquiazul está haciendo aguas ahora mismo
Pero las dudas no acaban aquí y en lo que se refiere a la parcela ofensiva los interrogantes se multiplican. La falta de ideas cerca del área, la incapacidad para romper líneas o el bajo ritmo de circulación de balón han provocado que los pupilos de Ramis casi ni inquieten al portero rival.
En definitiva, es necesario salir de esta crisis de juego para volver a ser ese equipo poderoso en la categoría de plata. Aún queda mucha batalla por delante.