Por @AleixValero
Quince alineaciones diferentes en las primeras diecisiete jornada de Liga… solo una alineación repetida dos semanas seguidas, cuatro dibujos tácticos diferentes hasta la fecha (y sin continuidad), repetir hasta la saciedad querer tener el balón como objetivo principal pero utilizando en el equipo titular a Juan Carlos y Tyronne (por ejemplo) para, al siguiente partido, dejarlos en el banquillo…
Lo cierto es que José Luis Martí, que no se cansa de repetir hasta la saciedad lo amplia, y con razón, que es su plantilla, y que puede contar con todos porque todos merecen la titularidad, parece estar consiguiente el efecto contrario al deseado. Ese no es otro que ganar partidos, sumar puntos, pelear por el ascenso, ya sea por la vía rápida o por la amarga del play off.
Cierto es que con tantos cambios y rotaciones tendrá ‘enchufados’ a todos, pero tanto como perdidos a cada vaivén. Al menos eso es lo que se ve desde fuera. Uno no tiene la oportunidad de estar cada día dentro del vestuario, vivirlo, viajar incluso a los partidos fuera de casa, aunque sí seguir casi cada entrenamiento, y todos los encuentros, ya sea desde el estadio, o a través de la televisión en los desplazamientos del equipo.
¿Qué le lleva al entrenador a quitar de un plumazo a dos de los ‘jugones’ como Juan Carlos y Tyronne para sentarlos en el banquillo? Quiere uno suponer que méritos de otros compañeros, como en Almería Bryan Acosta y Brian Martín, o que en función del rival pase de querer tener el control del partido a buscar otra cosa, incluso las continuas lesiones y sanciones importantes, cosas de las que está claro que no tiene culpa, pero eso no casa con su mensaje, el equipo no tiene identidad.
Valga como ejemplo que, o sigue sin encontrar el modelo de juego, o los jugadores adecuados para ello, o que no importa la disposición del equipo, con el peligro no solo de que este no sea reconocible par la afición, sino incluso para el propio vestuario. Empezó con un 4-2-3-1, para después intentar un 4-4-2 en rombo, utilizar este esquema en línea, e incluso un 4-3-3. Demasiadas variantes para un equipo que, se supone, tiene clara la idea de juego según su entrenador.
Hay tiempo de sobra para revertir la situación. Del ascenso directo casi que será mejor ni hablar, ya veremos, pero ahora mismo es una utopía ¿Quién no forma ahora el play off al final de temporada? Aunque el discurso público del presidente siga siendo de total confianza en Martí, y privadamente mantenga la confianza del Consejo, lo cierto es que esta semana se produjo una novedad en el mensaje del dirigente. “La confianza no es ilimitada” vino a decir Miguel Concepción en una entrevista en El Foco de Televisión Canaria, y la afición, tal y como reflejó su sentir en una encuesta Deporpress, apunta claramente al técnico como mayor responsable de la situación deportiva del equipo, que el domingo se someterá a su examen tal vez más importante desde que llegara al club; el Heliodoro dictará sentencia contra el Reus.