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La columna

un rival que llegaba en racha y que, por el desconocimiento del mismo que pudiéramos tener, hubiera causado más estragos todavía si el equipo un hubiera sido capaz de sacarlo adelante.

Honestamente creo que hubo fútbol suficiente para no sufrir como se sufrió al final para asegurar la victoria, pero como cuando te vienen todas mal dadas, no rematar la faena pudo costar muy caro. Hubiera sido paranoico con todo lo que ha sucedido a lo largo de la temporada no ganar al Rayo, seguir en descenso y en la semana previa a visitar El Molinón y mirando de reojo el derbi.

Además de los puntos la buena noticia fue comprobar que por fin parece haber columna vertebral en el equipo. Esperemos que no sea flor de un día y que ese “progresa adecuadamente” tenga continuidad ante el Sporting y encontrar un ritmo que permita llegar desahogados a la segunda parte del campeonato.

Grandísimo partido de Alberto y Jorge en el centro de la defensa; jugando así de metidos los dos, de contundentes y atentos, será mucho más fácil frenar la sangría goleadora. Otra pareja, la formada por Luis Milla y Undabarrena, dio la estabilidad necesaria en el centro del campo. El vasco se consolida, va demostrando que la arriesgada apuesta por él (un año lesionado) fue todo un acierto y ‘deja otro problema’: encontrar un hueco para Bryan Acosta. Sinceramente lo de ubicarlo en la izquierda me parece más un parche, a riesgo de equivocarme no veo al hondureño jugando en el costado hasta el final de la temporada. Puede meterse hacia dentro, pero eso dejaría al lateral izquierdo muy solo, y no estamos para presumir precisamente en ese puesto de la defensa.

Y, sobre todo, parece que poco a poco se entienden mejor Filip Malbasic y José Naranjo. Qué bueno ver que el onubense va recobrando confianza, esa que le hace falta para brillar como lo hizo en Segunda antes de proar en la élite. No será fácil, será  un proceso y lo del otro día solo fue un paso. Pero, pese a las críticas, ahí están los números: máximo goleador y asistente. Y el serbio está a otro nivel. Se le v un pronto por encima del resto de atacantes. Más presencia física, mucho mejor ritmo, talento, sangre…ha conectado definitivamente con la grada. Él y la mejor versión de Naranjo, en el centro, sin tener que someterse a grandes esfuerzos defensivos desde la banda, deben guiar  la reacción goleadora del Tenerife.