Redacción Deporpress | La aspiración de Paulino Rivero pasa por un Tenerife «de todos». El presidente del Tenerife participó en la tarde de este lunes en el LVII Ciclo de Conferencias del Real Casino de Tenerife. Rodeado de ex jugadores, autoridades y aficionados, el máximo mandatario repasó sus enlaces históricos con el representativo y los objetivos del club a corto y largo plazo, los cuales giran en torno a construir “un Tenerife de todos”.
Para empezar su comparecencia, Rivero explicó la importancia del fútbol tanto por los 20.000 millones de euros que genera la industria sin contar los fichajes como por el sentimiento que genera en las personas. Así, el presidente hizo referencia a los momentos de mayor felicidad en la isla con su club, que fueron los ascensos a Primera División y, posteriormente, los partidos de la UEFA y las promociones ante Getafe y Girona.
Repaso de la historia blanquiazul
En la charla, el ex presidente del Gobierno de Canarias mencionó en muchas ocasiones aquella ‘década gloriosa’ del Tenerife entre finales de los 80 y los 90. “En esa época tuvimos mucho impacto en Primera, aunque no tuvimos esa continuidad”, indicó haciendo referencia a las trece temporadas del representativo en le élite.
Posteriormente recordó el fatídico descenso en la 98-99 y que, pese a ser un “gran poder económico”, no se logró el retorno a la máxima categoría y, debido a ello, “se fueron muchos del Tenerife. Sin embargo, la llegada de Rafa Benítez y una plantilla “que competía” superó las expectativas iniciales, como la victoria en el Calderón que provocó que “muchos pensaran que fuera posible”.
El tercer y último recuerdo del que fuera alcalde de El Sauzal transcurrió en 2006, cuando una derrota ante el Racing de Ferrol provocó un seísmo en el club insular. Con la participación de Paulino Rivero, “salió un acuerdo de los empresarios que permite rescatar los terrenos que se habían perdido” y, en cierta medida, de ‘salvar el Tenerife’.
La actualidad global del Tenerife
El presidente blanquiazul destacó que en el club “hay una estabilidad económica que es importante para desarrollar un proyecto. Hay bases para que sea una entidad solvente y viable”. Con todo, se enorgulleció de los 18 equipos bases que conforman la estructura de la entidad, del trabajo en el Tenerife Femenino, “de haber reforzado los lazos con los jugadores veteranos y de incorporar a gente de distintas capacidades a la vida deportiva”.
Un futuro ilusionante por delante
Para empezar este ‘bloque’ en su discurso, Rivero recordó que el deporte “está sujeto a muchas circunstancias, pero vamos a trabajar por devolver al Tenerife a Primera División, que es donde nos merecemos estar”. Además, pretende construir un ciclo “donde subamos y permanezcamos en el tiempo”.
Más allá de tener una plantilla continuista que “necesita algunos retoques con los ya que estamos trabajando”, la parcela que más menciona el presidente es el contar con el apoyo de la afición. “El fútbol no es solo los jugadores, sino es tener apoyo social y por ello necesitamos sumar gente y afecto al proyecto”.
Con la finalidad de tener una mayor masa social, Rivero aseguró que están trabajando “para acercarnos a la gente, pues el objetivo debe ser fomentar ese sentimiento”. “Queremos mover a los niños y que tengan presencia en el estadio ya que hay que aprender a amar el Tenerife desde niño”. La gente tiene que llenar el Heliodoro y creer en el club para certificar que “los éxitos del Tenerife siempre han sido cuando todos vamos de la mano”
Una base importante es el tener unas infraestructuras acordes al nivel y repercusión del equipo. “Tenemos una ciudad deportiva entre las ocho o diez mejores de España”, recalcó el presidente mientras recuerda el anterior mandato de Miguel Concepción. “Nos quedamos con las cosas positivas de las etapas de los anteriores presidentes”. Más adelante recordó la importancia de las relaciones con los numerosos clubes de la isla y de “entusiasmar a los más de 24.000 jugadores de base que tienen ficha federativa”.
Quiere un estadio en condiciones
Aun así, Rivero subrayó que “tenemos una carencia que es el estadio”, el cual necesita resolver pronto los problemas de los baños, del agua y, en resumen, “para tener un nivel de dignidad en esta isla”. Con todo, el presidente va más allá y, sin entrar a valorar la construcción de un nuevo recinto o no, sí explica la necesidad de contar con un estadio que vaya más allá de los 90 minutos.
Por último, el máximo mandatario del Tenerife valoró la figura de Manolo Peña como defensor del Aficionado y del Abonado. No quiere esconder los problemas, sino pretende que tanto la afición como las peñas “estén implicadas” en el club.