En un párrafo voy a intentar ponerlos en situación. Hace unos días, José Luis Marti convocó a los medios para entregarles un dossier donde se explicaban las nuevas normas de convivencia entre profesionales y periodistas. Un decálogo de instrucciones acerca del número de entrevistas posibles durante la semana, presencias en los medios físicamente, etc… Desde la posición del club, todo se debe a buscar el descanso de los profesionales, con el único objetivo de conseguir el mayor de los éxitos. Esta normativa fue elaborada en común acuerdo con el Departamento de Comunicación y los jugadores.
Las reglas no son las más propicias para los medios, principalmente para las radios, que necesitan de las manifestaciones de los futbolistas para cubrir sus programas de las dos de la tarde. Las televisiones quizá podrían apañarse, el papel también, y los medios digitales se nutren de los que anteriormente les he contado. En este apartado, el club exige que todos los meses, y para evitar descontroles, los que cuenten con un periódico digital deberán entregar la documentación que confirme que están al corriente de Seguridad Social, Hacienda y demás, para evitar que hoy se den de alta y al mes se den de baja (puesto que como ya tienen el abono del año, pueden subsistir de estrangis), o que se acredite una persona como autónomo, y en su lugar vaya otra.
Con todo esto sobre la mesa, hace una semana se creó un grupo de trabajo donde se incluyó a un representante de todos y cada uno de los medios que cubren la actualidad blanquiazul. En la más rigurosa cordialidad (pese a todo se logró), y capitaneados por un gran profesional del periodismo, se elaboró un primer documento solicitando una reunión al club. El documento estaba perfecto, aunque luego se hizo otro (algo distinto) que no se terminó aprobando.
En resumen, entre el martes y miércoles de la semana pasada, este grupo de periodistas envió el escrito al club solicitando una reunión para intentar mejorar las condiciones por el bien de ambas partes, y también de los consumidores de los medios. RESUMEN: hubo quorum y en privado y sin necesidad de que la opinión pública tuviera que conocer nuestros problemas e intimidades, se envió un documento al Tenerife, que todos firmamos de acuerdo. REPITO: entre el martes y el miércoles pasado.
Pues bien. Este sábado, y con asombro por lo menos por mi parte, la Asociación de Periodistas Deportivos de Tenerife hace público un comunicado donde viene a exponer algo así como que el club debe acercarse a los periodistas. E incluye alusiones a un dossier de buenas prácticas de la LFP y un extracto de la campaña de Miguel Concepción donde hablaba de acercarse a los aficionados. HAGAMOS RESUMEN: El miércoles, los periodistas nos pusimos de acuerdo y de manera cordial (como muchos compañeros solicitaron en esas conversaciones), y privada, solicitamos una reunión… y de repente, tres días después, la APDT tira por la borda todo lo hecho hasta ese momento.
Para quien no lo sepa, esta Asociación gozaba antiguamente de gran prestigio y estima. Con el paso de los años no solo ha ido a menos, sino que son muchas las personas que continúan dándose de baja por diferentes motivos. Uno de ellos, que se use este organismo para uso y disfrute de unos pocos en las redes sociales. Porque hasta no hace mucho en su Twitter y su Facebook solo se compartía la información de dos o tres medios. Al resto, adiós y gracias.
Ahora, la cosa ha cambiado. No por voluntad de quien gestionaba esas redes por aquel entonces, sino de las continuas denuncias a su presidente que, dicho sea de paso, es una excelente persona y un gran profesional. Pero alguien le está pasando la mano por encima y sigue sin darse cuenta.
Y yo me pregunto: ¿Por qué si los periodistas nos pusimos de acuerdo y quisimos en un tono cortés convocar una reunión para arreglar ese documento que no gustaba, la APDT tres días después (y sin anunciarlo en ese grupo donde se nos había invitado a todos), lanza este escrito? ¿Con qué finalidad se ha pretendido que se haga público este comunicado? ¿Beneficia esto en algo si ya estaba abierta la puerta al diálogo? ¿Controla la APDT los comentarios en redes sociales de alguno de sus directivos donde se utiliza la burla, se veja y se denigra a otros compañeros, o incluso a profesionales de clubes deportivos, que también son periodistas y deben recibir su asistencia?
Si los motivos han sido «lánzalo a la luz pública, que seguro que encochinamos a la afición del Tenerife», mal asunto. Si por algo hicimos esto en modo privado fue precisamente porque somos lo suficientemente mayores (los periodistas) como para resolver estas cosas dentro del vestuario. Y porque a los aficionados esto debe importarles un carajo. A ellos lo que les pone es ver a su equipo y que gane. Y defender el escudo. Con lo cual les digo que quienes firman ese comunicado de la APDT no son ni serán los mismos que firmaron el documento de reunión en privado y como caballeros.
Si lo que se ha pretendido es romper el diálogo con el Tenerife y armar un follón, parece que lo han logrado. Quienes redactaron ese documento van camino de conseguirlo. Resulta absurdo que, sabiendo que estábamos en el camino de reunirnos y protestar en privado, lancen unas letras así. Más aún cuando en el documento no se cuenta a la sociedad que «oigan, resulta que hace tres días ya se pusieron todos los periodistas de acuerdo y se mandó un comunicado al club para organizar una reunión». No, eso que es lo más importante, se les olvidó. ¿Por qué razón?
Hace años que dejé de pertenecer a esta asociación que, hoy, es un lobby de intereses. Por diferentes motivos. Pero esta vara de medir desigual que ha tenido la APDT dice poco y mal. Porque el comunicado es parcial y sesgado, y no aporta toda la información que debe conocer quien lo lee. Vamos, que se merendaron algunas de las cinco dobleuves más importantes del periodismo.
Me desmarco totalmente de este comunicado lanzado ayer. Y de buscar follón públicamente, cuando prefiero encerrarme en un despacho y resolver las cosas en privado. Y me niego rotundamente a buscar la atención de la afición para intentar presionar a una institución como el Tenerife. Este tipo de cosas luego se vuelven en contra. Ya ayer leí pasajes en plan «dejen al equipo en paz y trabajen». Espero que la APDT se dedique a lo que tiene que hacer: cursos de formación, promoción de los periodistas inscritos a ella y defensa de las relaciones laborales de los periodistas. Que si pretenden algunos de sus directivos meternos en sus guerras personales con el club este, sinceramente, no es el camino.