Redacción Deporpress | La afición del Tenerife culpa a Garrido de la situación actual. Con un punto de doce posibles y siendo colistas de Segunda, el conjunto blanquiazul no ha empezado la temporada con buen pie. Así, la afición tinerfeñista se empieza a calentar, y más tras un mercado de fichajes que no ha terminar de convencer. Con todo, los birrias tienen claro quién es el máximo responsable.
Se trata de José Miguel Garrido, el máximo accionista, quien en nuestra encuentra Deporpress recibió un 54% de los votos. ‘Escondido’ fuera de la isla, sus declaraciones contradictorias, sus problemas con la justicia y su intromisión en los fichajes, entre otras cosas, han acabado con la confianza de la afición en el empresario. Es por ello que, durante el partido ante el Racing, un amplio sector de la grada cantó ‘Garrido vete ya’.
Lejos de los votos ‘en contra’ del máximo accionista se encuentran Óscar Cano (22%) y la dirección deportiva (20%). El técnico granadino no está dando con la tecla y, más allá de los malos resultados, el juego del equipo tampoco ayuda. No hay rastro del fútbol propositivo que prometió en su presentación, dando el Tenerife una imagen de no tener ideas con el balón en los pies.
En los despachos, ya sea Mauro Pérez, Juan Guerrero o incluso Garrido, han confeccionado una plantilla con muchas caras nuevas y pocas certezas. Hasta once fichajes ha hecho el representativo, el último de ellos, el de Marlos Moreno, muy polémico. Sin dar la sensación de que mejoren lo que había, el fichaje estrella Maikel Mesa no solo no está rindiendo, sino que parece no conectar con el resto de futbolistas sobre el verde. Echando más leña al fuego, la afición critica la relación del consejero deportivo con una cuenta de ‘X’.
Por último, con un 5% de los votos, están los jugadores. El Tenerife ha gozado en los últimos años de un vestuario muy sano, aunque ahora la crisis institucional parece haberse colado en la plantilla. Si bien el público perdona a sus futbolistas, tampoco ayuda que varios de ellos están rindiendo a un nivel muy por debajo del esperado.
Los isleños están en un situación dramática, que bien podría acentuarse en las próximas semanas debido a la dureza del calendario. La afición tiene claro que Garrido es el principal problema y ya ha demostrado su malestar con el máximo accionista. Ahora, el Tenerife necesita cambios.