Redacción Deporpress| La ACB plantea introducir un cambio revolucionario en la competición de cara a la próxima temporada 2020/21 e incluso ya ha sondeado a los 18 clubes que componen la Liga Endesa en la actualidad con el objetivo de conocer su predisposición para rescatar la fórmula utilizada en el año 1990 para dilucidar al campeón como en el fútbol, en un campeonato de ‘todos contra todos’.
Este formato sería el más idóneo si, finalmente, se produce una ampliación a 20 equipos e incluso podría suponer la desaparición del actual sistema de playoffs, uno de los sellos inconfundibles del baloncesto ACB desde la creación de estas siglas en el año 1984.
La ACB dejó caer en la última reunión telemática que mantuvo con los clubes que su apuesta era que no hubiese descensos ni ascensos esta campaña, pero la Federación Española de Baloncesto (FEB) ha hecho valer el reglamento y ya ha anunciado que tanto el Carramimbre Valladolid como el Delteco GBC jugarán la Liga Endesa el próximo curso.
De confirmarse este extremo, la Liga Endesa tendría 20 equipos y estaría obligada a inventarse un nuevo calendario de cara al ejercicio 2020/21. Este hecho dificultaría las cosas, no solo por contar con más jornadas de competición, sino también porque la FIBA ha fijado sus ‘ventanas’ clasificatorias para el Eurobasket, el Preolímpico y los Juegos de Tokio para el próximo mes de noviembre.
Por esa razón, los responsables de la ACB han realizado ya un sondeo para saber el grado de aceptación que supondría el hecho de suprimir los playoffs que, a simple vista, plantea algunos inconvenientes relacionados con el propio interés de la competición y las audiencias televisivas. El primero de ellos estaría relacionado con la reducción de partidos de interés en las jornadas finales del campeonato, como los Barcelona-Real Madrid que dilucidaron el campeón. Con el nuevo formato, esos duelos se reducirían únicamente a dos en toda la temporada.
También existe la alternativa de dividir la ACB en dos grupos de diez equipos, tal y como se hizo en 1990 con los grupos par e impar, y poder mantener los playoffs.
La última vez que la ACB planteó un cambio de formato fue en 2018. Entonces el presidente de este organismo, Antonio Martín, exploró fórmulas para intentar dinamizar la competición y pensó en un sistema en el que los 12 primeros entrasen en un playoff por el título y que, por otro lado, se jugase una ‘muerte súbita’ entre el penúltimo y el antepenúltimo para ver a quién se le adjudicaba la segunda plaza de descenso a la LEB, ya que la primera seguiría siendo del colista. Esta iniciativa no prosperó ante el rechazo de los propios clubes.
Decidan lo que decidan, parece claro que la próxima temporada romperá con el modelo que venía desarrollándose desde hace 36 años. Solo queda por elegir si optan por el sistema de ‘todos contra todos’ sin playoffs. O por el de dos grupos de diez equipos para salvaguardar las eliminatorias por el título a costa de disminuir el número de partidos de la liga regular.