Redacción Deporpress | Kike Salas explica por qué no vino al Tenerife. El central hispalense fue uno de los principales objetivos del mercado invernal blanquiazul para reforzar la zaga, pero finalmente se quedó en el Sevilla por las bajas que tenían los andaluces en su posición.
Ahora, llegando a esta recta final de la temporada, Salas se ha instalado entre los mayores, ya con dorsal del primer equipo. En una entrevista concedida a Relevo, reconoce que pasó un verano cargado de incertidumbre, ya que no sabía si iba a venir a la isla o se quedaría en la capital de Andalucía.
“Es fútbol. Cambia todo de un momento a otro. Fue una pretemporada difícil porque parecía que iba a quedarme, que otras veces me iría… La duda incomoda. Uno quiere estar asentado en un sitio. Me dieron confianza y trabajé a mi mejor nivel, intentando estar siempre en el club que tanto quiero. Pero es complicado, ya que te hablab de un sitio, de otro, luego una cosa y luego otra… Soy un chico tranquilo y como mejor lo llevé fue entrenando cada día. Me despejaba y es lo que uno quiere. Poco a poco, me voy centrando en mi realidad: soy jugador del Sevilla”.
Kike Salas explica por qué no vino al Tenerife