Redacción Deporpress| Julio Velázquez es el mejor colocado ahora mismo, entre todos los candidatos que maneja el CD Tenerife, para sustituir a Rubén Baraja en el banquillo del Heliodoro. El técnico salmantino, de 38 años, aventaja a Fran Fernández y Óscar Fernández en las preferencias del director deportivo Juan Carlos Cordero que, en las últimas horas, ha avanzado a la hora de acercar posturas con el ex técnico del Vitoria Setúbal luso.
Si todo transcurre como hasta ahora, y no surgen contratiempos, las negociaciones para su incorporación al conjunto blanquiazul podrían cristalizar dentro de poco tiempo. Entrenador antes que jugador, Velázquez inició su trayectoria en los banquillos con apenas 15 años en las categorías inferiores del Valladolid. Luego, poco a poco, fue creciendo hasta que en la campaña 2010-11, con 29 años, asume la responsabilidad de tomar las riendas del Polideportivo Ejido en Segunda División B.
Es cierto que sus números, especialmente los más recientes, no son su mejor aval. Su ideario futbolístico se sustenta más en el grupo que en las individualidades. Le gusta que sus jugadores piensen más en el nosotros que en el yo. Y por eso intenta que sus equipos sean solidarios y comprometidos tanto con balón como sin él. También trata de que sean capaces de dominar distintas propuestas en base a lo que demande el partido y el marcador.
Defiende que para ser entrenador de éxito no es necesario haber tenido un pasado como futbolista y, en este punto, José Mourinho, Maurizio Sarri y Julian Nagelsmann son sus principales ejemplos para visibilizar que existe otro modelo en los banquillos distinto a la tendencia habitual de los últimos tiempos.
Durante su última temporada en España, la 2017-18, su sistema más utilizado con el Alcorcón fue el 4-2-3-1, aunque también usó el 4-4-2 con doble pivote y el 4-1-4-1.
Si nos centramos en las estadísticas de Julio Velázquez como técnico, encontramos que consiguió acabar cuatro de los seis proyectos que inició en Segunda División y que en uno de ellos, el del Real Murcia de la campaña 2013-14, dejó incluso a los pimentoneros en el playoff de ascenso. Sus ceses, curiosamente, llegaron en proyectos de equipos recién descendidos de Primera División, el Villarreal del ejercicio 2012-13 en el que fue despedido tras la vigésimo primera jornada, y el del Betis de la 2014-15, en la que fue destituido después de la decimocuarta fecha.
El entrenador salmantino ha dirigido un total de 176 partidos en la Liga SmartBank, con un balance bastante equilibrado, aunque positivo en cuanto al índice de victorias (63) frente a las derrotas (57) y cosechando 56 empates. Promedia 1,39 puntos por partido y se encuentra dentro de los 100 técnicos que más partidos han dirigido en toda la historia de la Segunda División, concretamente ocupa el puesto 97.