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Julio Álvarez rompe su silencio sobre el descenso del Tenerife a Segunda B

Redacción Deporpress | Julio Álvarez rompe su silencio sobre el descenso del Tenerife a Segunda B. El jugador llegó a la isla como uno de los fichajes estrella del representativo, después de la caída a la categoría de plata, con una estructura a través de la cual Santiago Llorente intentó devolver al club a la élite. Un sueño que se convirtió en pesadilla. En una larga entrevista concedida a Offsiders, recuerda aquel año fatídico, donde fue uno de los más señalados.

Contratazo en el Tenerife.- “Arconada, que era mi entrenador franquicia, firma por el Tenerife. Es una persona y profesional top, así como un once como persona, pero en un principio sabe que no voy a ir al Tenerife. Pero al final, fuerzan tanto la situación (desde Mallorca) y veo que ellos hacen un proyectazo sobre el papel. Me ofrecen un contratazo. Hablo con mi padre y me dice: ‘Julio, lo normal es que suban a Primera. Es una oportunidad’. Si les hubiera pedido lo que sea, me lo hubieran dado. Iba a firmar tres años más uno, así que el plan era el mismo que cuando estuve en el Murcia, que me pagaran todo en mensualidades”.

Una decisión equivocada.- “Mi equivocación era que tenía que haber ido antes de haber firmado. La primera semana de llegar ya sé que me he equivocado. Lo habíamos firmado en casa de mi agente, en Barcelona. No me gustó lo que vi, pero esa imagen me la guardo. No me hizo falta ni llegar a Tenerife”.

Su aterrizaje.- “Me gustaría que lo escucharan todas las personas de Tenerife. Cuando llego, me ven como el mesías, pero todo se convierte en el diablo. Es el punto perfecto para ser la diana de todo. El equipo estaba mal estructurado desde mi humilde opinión. Hago una cena con los jugadores y sus parejas de aquellos que venimos de fuera y les dije: ‘preparados porque viene un año muy duro’. Había una presión que no era normal”.

Un derbi para olvidar.- “Hay dos jugadores (Melli y David Prieto) que me reconocen que no se atreven de salir al campo. Centrales que vienen del Betis y del Sevilla. Hay un mensaje del presidente en el que decía que Las Palmas nos haría el pasillo en el derbi, cuando la imagen fue que el Tenerife estaba descendido a Segunda B, con una imagen en las gradas donde había ataúdes de Julio Álvarez que se iban pasando los aficionados. Era el escenario soñado para Las Palmas. Toda la energía iba en contra, es lo más difícil que hay en fútbol”.

Tapia y el partido contra el filial del Barça en Carnavales.- “Tuvimos cuatro o cinco entrenadores. Antonio Tapia hizo lo más difícil que yo he visto en toda mi carrera: coger a un equipo destruido y darle la vuelta en 15 jornadas. Cuando pensaba que estábamos descendidos, él habló conmigo y se sentó con todo el equipo. Dio la vuelta a la energía, pero estaba tan coordinada en el universo que llegó el partido del Barça B en el día de Carnavales, que en Tenerife es el gran día. Estaba todo predestinado. Si ganábamos ese partido, salíamos por primera vez del descenso desde que habíamos entrado. Yo me había enchufado con el equipo y se hacían cosas más potentes, remontando encuentros. Pero llega Carnavales y el Barça de Luis Enrique, con Raphina, Thiago, Soriano, Bartra, Denis Suárez, Gerard… era un espectáculo. Si empatábamos, le dábamos la vuelta. Pero nos golearon y se hundió el barco”.

Lo que cambiaría con el Tenerife.- “En Tenerife, se vive todo de forma muy pasional. Es una afición extraordinaria, que se deja el alma y lo viven. Si pudiera cambiar algo en mi carrera, me hubiera gustado quedarme un año en Segunda con el Tenerife para ascenderlo. No por dinero. Ellos no sabían lo que me había pasado, que era un problema psicológico”.