Redacción Deporpress | La nadadora paralímpica, Judit Rolo, ha abierto su corazón al mundo en una entrevista para Marca, en la que cuenta su historia de superación y cómo la natación le cambió la vida. Con tan solo tres años comenzó a nadar por recomendación médica, debido a su discapacidad, la hipocondroplasia. Los médicos le informaron que podía someterse a una operación de alargamiento de huesos, «pero era muy complicada y para ello tenía que estar en buena forma. Al final, como estaba bien conmigo misma, no me operé. Era feliz como soy», confesó.
Sin embargo, dejó de nadar y la separación de sus padres le afectó, haciendo que subiera de peso hasta llegar a los 60kg. Con 1,32m de altura, pesar esa cantidad suponía un problema para su salud y su madre la volvió a apuntar a nadar. «Me dejó en una piscina y me advirtió de que hasta que no entrenase, no volviera a casa. Justo cuando empecé a nadar ‘Guada’ estaba allí. Tenía un grupo de natación adaptada en el ADEMI Tenerife y me invitó a probar. En cuanto conocí el deporte paralímpico me sentí tan bien que me cambió la vida«, añadió.
Asimismo, aseguró que «la natación lo es todo para mí. Me ha dado amigos, he viajado por el mundo y me ha dado la felicidad. Antes era muy tímida y me ha hecho abrirme más. Y me ha dado una segunda familia. También me ha aportado valores como la disciplina y el esfuerzo y me ha ayudado a controlar los nervios», contó la nadadora del Midayu Tenerife.