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Juan Galarza, birria confeso desde la capital

Redacción Deporpress | «En mi residencia, es muy común verme a mí solo en la sala de la televisión viendo al ‘Tete’, escuchándome celebrar los goles en la soledad. Alguno pensará que estoy loco, pero no puedo evitarlo». Es la confesión de Juan Galarza, hijo del reputado periodista tinerfeño de idéntico nombre y apellido. Nacido en agosto de 2001, Juan ha mamado el sentimiento birria de su padre, gran conocedor de la historia del representativo blanquiazul. Una pasión por el ‘Tenerifito’ que le ha llevado a sentir como algo suyo propio.

Desde el pasado mes de septiembre, estudia en Madrid un doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III. Porque, al igual que el amor por los colores blanquiazules, también ha heredado su misma pasión por la comunicación. Convertirse en parte de la noticia y en el emisor de unos hechos.

Deporpress: ¿Qué significa para usted ser del CD Tenerife?

Juan Galarza: Para mí, ser del Tenerife es parte de mi identidad. Mucha gente se hace aficionada a un equipo porque va bien o porque está de moda. Yo creo que con el Tenerife eso no sucede: creo que el que es “birria” es porque realmente siente que el equipo es, de cierta forma, parte de él. Nunca dejaré de ser del Tenerife porque realmente siento que es parte de mi día a día y, aunque pueda sonar exagerado para muchos, no concibo mi vida sin el CD Tenerife.

DP: ¿A partir de cuándo empieza a ser consciente de su sentimiento blanquiazul?

JG: Desde muy pequeño supe que el Tenerife era mi equipo, ya que desde muy joven mi padre me hizo socio del club y me llevaba al estadio. He sido del Tenerife de “toda la vida”.

DP: ¿Recuerda su primera vez en el Heliodoro?

JG: No lo recuerdo porque apenas tenía uno o dos años, pero mi primera vez en el Heliodoro fue en un partido contra el Elche en la temporada 2002-2003. Tengo una foto donde salgo en los brazos de Ayoze Díaz. Aún no lo sabía, pero era el comienzo de una larga amistad con este equipo.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Mucha gente se hace de un equipo porque va bien o está de moda. El ‘Tete’ es parte de mi identidad».[/quote]

DP: Hijo de un reputado periodista y confeso birria: Juan Galarza. ¿Su padre fue parte culpable en el riego de esa semilla para que brotase su sentimiento blanquiazul?

JG: Sin ninguna duda. Si soy tan aficionado del Tenerife es gracias a mi padre, que me heredó su pasión por estos colores. Creo que una de las cosas más bonitas del fútbol es heredar de tu familia ser aficionado de un equipo. A mí desde pequeño se me inculcó que el Tenerife era mi equipo, y me alegro mucho de que haya sido así. También soy muy aficionado del Liverpool, pero el Tenerife va por encima de todo y cada victoria o resultado positivo es un “chute” de adrenalina para afrontar el día a día o la semana, al igual que una derrota me apena y afecta en cierta medida en mi estado de ánimo.

DP: Sigue sus pasos estudiando comunicación. ¿Le gustaría convertirse en un futuro en un emisor en clave blanquiazul o tiene pensado otros caminos?

JG: Evidentemente si surgiese la oportunidad me encantaría poder trabajar informando sobre el Tenerife. Sin embargo, la profesión de periodista es complicada y soy consciente de que debo adaptarme a diferentes circunstancias y oportunidades.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Si soy tan blanquiazul, es por mi padre. De él heredé estos colores».[/quote]

DP: El destino le ha llevado a la capital. ¿Qué hace por Madrid?

JG: Me mudé a Madrid para estudiar el doble grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual de la Universidad Carlos III. Fue una decisión que medité bien en su día, porque inicialmente mi idea era seguir estudiando en Tenerife. Sin embargo, al ver que tenía la nota suficiente y que se me abrían las puertas de conocer a nueva gente y cambiar de ambiente, decidí comenzar una nueva vida en la capital. Fue duro en su día dejar a mi familia y amigos de Tenerife, pero creo que elegí bien y soy muy feliz en Madrid. Estoy aprendiendo mucho, tanto en la Universidad como en el aspecto personal.

DP: Cuando allí le preguntan y responde que es del Tenerife, ¿suelen nombrarle mucho lo de las dos ligas perdidas o se lo toman en general con positividad y/o indiferencia?

JG: Los que más me recuerdan las dos ligas perdidas son precisamente mis amigos madridistas. Por lo demás, noto que a mucha gente le sorprende que sea tan aficionado del equipo de mi ciudad o isla. La mayoría de mis amigos peninsulares son aficionados del Real Madrid, Barcelona o Atlético de Madrid, pero no apoyan al equipo de su barrio, pueblo o ciudad. Creo que es una pena porque ser del equipo de tu zona es un sentimiento muy bonito, pero en general creo que en España no estamos tan habituados a ello como lo están, por ejemplo, en Inglaterra.

DC: ¿Se hace duro seguir al equipo desde la distancia, sin poder ir al Heliodoro cada quince días?

JG: Es duro y sobre todo muy extraño. Prácticamente desde que tengo recuerdos, ir al Heliodoro cada dos fines de semana era lo habitual y parte de mi vida. Salvo excepciones, nunca veía los partidos en casa en la televisión y recuerdo que el primer partido del equipo que vi esta temporada en Madrid fue el derbi en el Heliodoro. Se me hizo muy raro ver el estadio desde la tele, pero ya me he ido acostumbrando.

DP: ¿Ha podido acudir a partidos a domicilio o tiene pensado hacerlo próximamente?

JG: De momento, no. Jugamos en Vallecas a principios de curso, pero no me cuadró y no fui al estadio. A los otros desplazamientos en provincias más cercanas tampoco he podido ir y ahora estoy esperando a que juguemos en Fuenlabrada y Alcorcón, que son los otros dos rivales de Madrid para ver por primera vez a “mi Tenerife” fuera de casa.

DP: Los fines de semana: ¿ver o escuchar al Tenerife se convierte en el ‘Plan A’ sobre el resto de las tentaciones en cuanto a tiempo de ocio se refiere?

JG: Generalmente, sí. Me he perdido uno o dos partidos, pero para mí en cada fin de semana (o varios viernes esta temporada) siempre tengo marcado en la agenda el partido del Tenerife y no suelo fallar. De hecho, en mi residencia, es muy común verme a mí solo en la sala de la televisión viendo al “Tete” y escucharme celebrar los goles en la soledad. Alguno pensará que estoy loco, pero no puedo evitarlo.

DP: ¿Cómo está viviendo esta temporada? Parece que el 2020 ha reflotado a un equipo que parecía navegar a la deriva en la conclusión del pasado año.

JG: Está siendo una temporada extraña. Recuerdo ilusionarme mucho con la racha que tuvimos fuera de casa donde ganamos con dos goleadas al Lugo y Albacete, pero luego en casa éramos incapaces de vencer. Después vinieron jornadas muy duras en las que fue imposible ganar, hasta que dimos la sorpresa en El Molinón con un equipo a la deriva. Sin embargo, después volvimos a los malos resultados, donde recuerdo sobre todo la derrota en Riazor en la última jugada del partido. Fue una noche dura y me hizo pensar que el descenso era una realidad muy posible. Por suerte, el nuevo año ha traído bastante estabilidad y hemos logrado victorias importantes para lograr el objetivo. Parece que Baraja ha conseguido instaurar un estilo de juego muy definido y cada vez somos un equipo al que al rival le cuesta más meter mano.

DP: ¿Qué momento guarda con más cariño de todos los vividos con este escudo?

JG: Era relativamente pequeño, pero evidentemente diría que el momento más bonito fue ascender a Primera División en la 2008-09. También, como ya era más grande, fue igualmente precioso el ascenso a Segunda División en la 2012-13, después del fallido play-off de la anterior campaña. Además, fue la culminación de una temporada muy buena, donde fuimos primeros durante casi toda la liga y el ambiente estaba muy ilusionado con el equipo.

DP: ¿Y el peor?

Hay tres posibles respuestas y no sabría decidirme:

  1. El descenso a Segunda B fue muy duro. Ya tenía unos 9-10 años y ya era consciente de mi amor por el Tenerife. Vi como que pasamos de ser de primera a caer al infierno de la Segunda B en una temporada que fue muy triste, pasaban los meses y asumía que el descenso era inevitable.
  2. También tengo muy marcado el play-off contra la Ponferradina la temporada siguiente: pasamos de la ilusión de poder volver a Segunda a la decepción de caer en nuestro estadio.
  3. Y por cercano, también me duele mucho pensar en el partido en Getafe de hace tres temporadas. La gente estaba realmente ilusionada con el Tenerife por aquel entonces y la Primera División estaba tan cerca que fue un mazazo de realidad. Además, mi universidad está precisamente en Getafe, lo cual no me ayuda a olvidar ese día.

DP: ¿Un ídolo o referente que haya vestido esta camiseta y tenga un rincón especial para usted?

En general no soy de tener ídolos en el fútbol y no podría decirte un jugador en concreto para el Tenerife. Sin embargo, el perfil de jugador que se lo deja todo en el campo para defender nuestros colores es mi favorito y se me ocurren varios nombres: Suso, Aitor Sanz, Carlos Ruiz, Cristo Marrero en mi infancia, Ricardo León, Nino…

DP: ¿Un deseo para el futuro próximo en clave blanquiazul?

JG: Siendo realistas, que se materialice la permanencia en esta temporada tan extraña. Por suerte, creo que vamos por el buen camino y se logrará. Más a largo plazo y siendo un poco idealistas, sin duda diría que ascender a Primera y lograr estabilidad en LaLiga Santander.