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Juan Antonio Quintero y su candidatura al Tenerife, por @ivanvillanua

Fue a finales de la pasada semana cuando presentó de manera oficial su candidatura a ser presidente del CD Tenerife. Juan Antonio Quintero, un hombre conocido en el fútbol canario porque le ha dedicado muchos años a ello, anunció oficialmente que su sueño es ocupar el cargo más importante del club blanquiazul. Y para ello ha presentado su programa con varios puntos que me gustaría analizar. Vaya por delante mi máximo respeto a su idea. No seré yo quien se burle de ella ni la tome a coña como ya he leído. Eso sí, como ya dije, si Quintero es capaz de llevar esto adelante, su puesto no es el de presidente del Tenerife, sino de candidato a gobernar un país entero.

Quizá la exposición de la candidatura tuvo algunos errores que podían haber sido corregidos previamente si hubiera contado con asesores que, antes de lanzarlo ante los medios, le hubieran aconsejado como debe ser. Por ejemplo, no se pueden manejar cifras de cientos de millones de euros y luego presentar una identidad corporativa arcaica propia de cualquier herramienta de diseño gráfico gratuito. Esto ha sido criticado mucho y con razón. Si se cuenta con una previsión de 300 millones de euros, es que te puedes permitir apenas medio millar de euros en hacer un logo con fundamento.

Si analizamos detenidamente sus ideas para hacer de este Tenerife algo grande, las que más han impresionado han sido dos: la creación de un nuevo estadio y la llegada de exfutbolistas del Real Madrid y FC Barcelona que además han sido internacionales. Sobre lo segundo, si es así perfecto. Sobre el nuevo estadio, tengo mis dudas. Los mejores equipos del mundo que cuentan con un recinto más centro comercial (o mall), no solo son grandes potencias deportivas sino que además cuentan con esa superficie en el mismo centro de sus ciudades.

De nada sirve levantar los nuevos pilares en Los Majuelos u Hoya Fría. No sería rentable para esos comercios. Un estadio así tendría que edificarse en la misma ciudad para que el negocio sea productivo. Y para eso no solo hacen falta 300 millones. También un Plan General que lo permita y, lo que es más importante, una separación de los otros centros que ya cohabitan alrededor. Es decir: donde ahora está la refinería tampoco se podría levantar porque en ese perímetro hay ya hasta tres centros comerciales separados por apenas 30 metros. Otro más lo veo inviable. Salvo que queramos ser unos modernos, que tampoco.

En resumen: se puede crear un nuevo estadio, por supuesto, pero lo de la galería comercial es otro cantar. Hay otras opciones y es crear ese edificio junto al actual Heliodoro. En la zona trasera a General de Pie. Si me hubieran propuesto esa idea, entonces empezaría a ver las cosas más claras. Aún así, el riesgo empresarial para esos empresarios (salvo los que montaran restauración para los días de partido), sería digna de análisis.

Coincido con él en que el Tenerife debe crear un entorno de ocio cada quince días. Y que es preciso que más empresas privadas apuesten por el club. Me alegra saber que ya se cuenta con un millón de euros para vestir a los muchachos. Es una cifra importante. Otros asuntos como los patrocinios de videomarcador, traer a instituciones al campo  o explotar las cantinas no es una novedad. Eso ya está y se hace. Lo que pasa es que las marcas también se anuncian en otros soportes y medios de comunicación. Vamos que salir en un videomarcador está bien pero las empresas a lo mejor tienen otros objetivos o target de consumo.

Me parece positivo crear una marca blanca. Realmente no es necesaria. El Tenerife ya tiene una línea de merchandising que vende y suministra a tiendas oficiales y extraoficiales. Y son ellas las que la venden. He leído más propuestas como abaratar las entradas (no debe faltar este punto en todo programa que se precie), sanear la deuda y hacer auditorías (no debe faltar este punto en todo programa que se precie), o pedir el apoyo de los veteranos y pequeño inversor (no debe faltar este punto en todo programa que se precie).

Por encima de este análisis, quiero felicitarle por haber tenido la voluntad de presentarse para sumar. Que es, por encima de todo, lo más importante. Quizá sea más difícil de lo que parece. El papel lo aguanta todo y las promesas se las lleva el viento. Espero que esos inversores que le han prometido ayudar no lo hayan hecho poniéndole la mano sobre el hombro, sino sellando el compromiso en un papel. Ese sería un paso decisivo para ser un buen candidato a unas elecciones que, a día de hoy, no existen. Y será así durante un tiempo.