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Josué Cancio: “Debo valorar si vuelvo a jugar en Italia, en otro país o en casa”

Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Josué Cancio (15/08/1988) pone punto y final a su aventura en Italia. El jugador tinerfeño dice adiós a su segunda etapa en el país transalpino, donde compartió vestuario durante dos años y medio con otro gran conocido del fútbol sala de la Isla: Pablo González. Allí, rozó el ascenso a Segunda dentro de las filas del Campobasso, pero la pérdida de opciones en el ascenso directo durante este 2020 ha derivado en que tenga que hacer las maletas antes de tiempo.

El ala-pívot fue uno de los grandes artífices del meteórico ascenso a la élite del extinto Uruguay Tenerife FS, en su ascenso a la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS). Un jugador capital en los esquemas de los celestes que formaría posteriormente parte del Tenerife Iberia Toscal, además del PSG Potena Picena italiano. Hablamos con el tacuense en clave de futsal sobre pasado, presente y futuro para Deporpress.

Dani Cerdeña: Dos años y medio después, pone fin a su segunda aventura en Italia. ¿Cuál es el balance?

Josué Cancio: Siempre es positivo. Es verdad que no conseguimos el objetivo final de ascender al equipo, debido a diferentes motivos, pero me quedo con lo bueno. He madurado como persona y jugador. Fue un paso de gigante para mí en su momento.

DC: No lo hizo solo: la compañía siempre ayuda. Jugó esas dos temporadas junto a un compañero y amigo como Pablo González. ¿Fue todo más fácil con ese apoyo mutuo?

JC: Sin duda. Un año antes me había arriesgado, marchándose solo. Sin embargo, después de unos meses en Italia, tuve que volver porque me rompí el ligamento del tobillo. El equipo además no era serio. Al año siguiente se lo comenté a Pablo y me dijo que quería salir. Buscamos juntos un equipo. Fue genial, sobre todo en esos momentos de mayor flaqueza, ya que tienes ese apoyo en alguien como él, que para mí es como de mi familia, un hermano. Todo se pasa mucho mejor así.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Pablo para mí es como de mi familia. Un hermano».[/quote]

DC: Terminaron 2019 como líderes, pero el inicio de 2020 no fue el deseado. El ultimátum del Campobasso era claro una vez perdidas las opciones de ascenso directo: seguir a coste cero o hacer las maletas. ¿Le sorprendió tener que tomar una decisión tan drástica pese a que quedaban partidos por delante y los playoffs eran una opción real?

JC: Acabamos la primera vuelta bastante bien, codo con codo junto al segundo. Pero en 2020 no salieron las cosas, perdiendo partidos que deberían haberse ganado. El presidente tomó esa decisión. Fue todo arriesgado, pero había que decidir rápido. Existía la posibilidad de jugar playoffs, pero es casi imposible, pues de 32 equipos en Italia solo pasa uno. Tomamos la decisión de venirnos, la cual considero aún más acertada después de todo el fenómeno del coronavirus allí, donde está todo cerrado. No podríamos ni haber salido. Compañeros nuestros todavía continúan allí porque tenían previsto salir una semana más tarde que nosotros y no han podido regresar de vuelta.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Compañeros nuestros continúan en Italia porque no han podido regresar de vuelta».[/quote]

DC: No le pilló el confinamiento total en Italia, pero sí ahora en España. Siempre mejor que lo pille a uno en casa. ¿Cómo se llevan estos días en cuarentena?

JC: Con la familia, es mucho mejor. Allí habría sido más duro. Paso tiempo con los míos, además de ver la televisión. Ya me he visto todo en Netflix (ríe). También he estado cocinando, leyendo… se intenta llevar de la mejor manera.

DC: ¿Qué lecciones ha aprendido viviendo en una cultura y país diferente?

JC: Al principio, todo era difícil, especialmente en un idioma que no dominas como para poder comunicarte. Todas esas dificultades permiten que crezcas como persona. Pudimos sobrellevarlo. Veremos lo que pasa en un futuro.

DC: La gran mayoría suele elegir de pequeño el fútbol por encima del resto de disciplinas. ¿Qué le llevó a decantarse por el fútbol sala en su caso?

JC: Al contrario de Pablo, jugué hasta mucho más adelante en fútbol once. Estuve hasta los 18 años en juveniles, hasta que después tuve un accidente donde me rompí la rodilla. Volví a la edad de 21, pero ya en fútbol sala, donde le pregunté a Pablo algún club donde probarme y terminé arrancando en el filial del Famegonza. Es un deporte que siempre hemos jugado juntos, ya fuese en el colegio o en la calle con amigos. Es algo que uno siempre lleva dentro, con pachangas en las canchas junto a las amistades.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Jugué a fútbol once hasta los 18 años. Con 21, entré al fútbol sala».[/quote]

DC: ¿Prefiere el fútbol sala o el de once contra once?

JC: No sabría qué decirte. Me gusta mucho el fútbol sala, pero creo que incluso más el fútbol once. Es verdad que el futsal es mucho más dinámico y divertido porque estás en constante contacto con el balón. En partidos malos de fútbol grande, prácticamente no llegas a tocar el esférico. Sin embargo, me tira más a nivel de ver partidos por televisión el fútbol grande.

DC: ¿Le costó ese cambio del futsal español al italiano en cuestión de reglas y normas?

JC: Me ha costado tanto adaptarme que llego a creer que, a día de hoy, no lo he conseguido. Parece otro deporte totalmente diferente, sin contacto. En España, habituados a ello, nos cuesta muchísimos cuando probamos en Italia. Tengo unas características de presión en primera línea muy intensa, por lo que allí las amarillas vuelvan; casi cada partido te cae una, y a las cinco te cae sanción de un encuentro, igual que el ciclo de amonestaciones del fútbol grande en España. Me perdía muchos partidos por eso. Tuve que controlarme mucho: en la presión, a la hora de dirigirme o hablar con el árbitro… Son mucho peores que aquí. Es el mismo deporte, pero con reglas totalmente distintas que alteran la naturaleza del mismo.

DC: Mirando atrás, ¿qué sacrificios ha hecho Josué para vivir en la medida de lo posible de un deporte que ama?

JC: El más grande: dejar a la familia y amistades atrás. Está bien porque aprendes un idioma y tienes aventuras, de lo cual no me arrepiento para nada de la decisión tomada. Pero dejar lejos a los tuyos, a más de 3.000 kilómetros, es bastante duro. Sobre todo, cuando surge algún problema y no puedes estar cerca para solucionarlo. Te terminas sintiendo impotente. Ese ha sido mi gran obstáculo por así decirlo. Estoy muy apegado a mi familia, por lo que les echaba mucho de menos, pero de resto todo ha sido positivo.

DC: ¿Cuál es el futuro a corto o medio plazo para Josué Cancio?

JC: Si digo la verdad, no me lo he planteado. Una vez finalizada la aventura en Campobasso, necesito pararme bien y pensar bien las cosas. Debo valorar si vuelvo a irme a Italia, a otro país del extranjero o bien me quedo en casa. Espero encontrarme a mí mismo.

DC: ¿Ha surgido alguna oferta?

JC: Sí, he tenido contactos con clubes, pero les he dicho lo mismo: no quiero pensar en nuevos proyectos ahora mismo. Ya hablaremos dentro de unos meses.

DC: Hace una semana se conocía la sentencia firme sobre Andrés Pereira. ¿Cómo recibió la noticia?

JC: Me enteré porque vi que salió todo a través de los medios, pero prefiero no pronunciarme mucho sobre este tema.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Ahora mismo, no quiero pensar en nuestro proyectos».[/quote]

DC: Uruguay Tenerife fue un proyecto corto, pero intenso. ¿Diría que es su mejor recuerdo en su carrera hasta que se apagó la mecha?

JC: Totalmente. No solo en mi carrera deportiva, sino también por todas las personas que conocí durante esa etapa. Más allá de las hazañas deportivas, me llevé muchos amigos con los que sigo teniendo contacto y a quienes veo en verano. Es una de las mejores experiencias vividas en mi vida, tanto en lo personal y deportivo, como en lo emocional.

DC: Además de con Pablo, ¿con quién guarda una relación especialmente estrecha de aquellos con los que compartió vestuario?

JC: De aquí con Ayose, Jacinto… pero de fuera, sin duda, Luis Jara: es como un hermano para mí. Conviví con él en la misma casa durante los dos años que compartimos en el Uruguay. Es una persona que estará para siempre en mi vida. Muy feliz de haberlo conocido.

[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Mi etapa en el Uruguay fue una de las mejores experiencias de mi vida».[/quote]

DC: Otra de sus casas ha sido el Iberia Toscal. ¿Cómo ve sus pasos? ¿Cree que en un futuro podría aspirar a emular o al menos acercarse a los méritos del extinto Uruguay?

JC: Conseguimos lo más difícil que fue llegar a Segunda, pero no pudo mantenerse el equipo. Fue una pena tanto para el Iberia como para la isla de Tenerife, pues sería importante tener un equipo en la LNFS, sea Segunda o Primera. Pero estoy seguro que con la directiva actual se harán mucho mejor las cosas. Este año se ha visto: muchos chicos jóvenes formados en la base que lo están haciendo bien. Siempre les desearé lo mejor.

DC: ¿Se plantea un regreso?

JC: Todavía no lo tengo claro. Existe una posibilidad si decido quedarme en casa, pero también otros como Salesianos, ya que guardo una gran amistad con Ruymán (Cabello).