Redacción Deporpress| José Manuel Pitti lleva casi cinco décadas vinculado al mundo de la comunicación. Jefe de Deportes de Televisión Española en Canarias (TVE-C) durante la época dorada del CD Tenerife, este periodista tinerfeño analiza para DEPORPRESS el estado actual del conjunto blanquiazul desde su perspectiva de seguidor incondicional.
Optimista por naturaleza, asegura no tener dudas de que volverá a vivir otro regreso de los isleños a la máxima categoría del balompié nacional, como el que celebró cuando le tocó retransmitir la histórica eliminatoria de promoción ante el Real Betis que originó la ‘década prodigiosa’ del Tenerife en Primera División.
Deporpress: ¿Cómo valora el proyecto actual del Tenerife?
José Manuel Pitti: «Incierto como siempre. Todos los proyectos del Tenerife han sido históricamente inciertos y este no iba a ser menos. Esta es una señal del tinerfeñismo. Hemos nacido para la incertidumbre y para el sufrimiento, aunque también vivimos una etapa de gloria y éxito relativamente reciente. Eso hace que el ser tinerfeñista sea doblemente emocionante, por lo que cuesta conseguir las metas, y doblemente reconfortante cuando se logran. Personalmente, no podría ser del Barcelona o del Real Madrid. Tampoco de otros equipos programados para ganar cada partido y en los que, cuando les toca empatar, pueden entrar en una crisis. Ser del Tenerife te hace estar mucho más preparado para disfrutar con intensidad del placer cuando te toca».
DP: ¿Comparte las urgencias con las que vive el entorno el regreso a Primera División?
JMP: «Pues considero que van directamente vinculadas a las exigencias que plantea un club que ha tenido su historia plagada de éxitos en un tiempo relativamente reciente. Recuerdo que cuando asumí la jefatura de Deportes de TVEC, y llegué en 1985, a Las Palmas aún hablaban de Morete, Wolff y Brindisi. Eso había pasado casi 20 años atrás, pero el listón seguía situado todavía ahí para ellos. El caso del Tenerife fue distinto. Fue una historia en la que el chico le pudo al grande, como dice sucede en la lucha canaria. En la promoción ante el Real Betis, que era un equipo superior al Tenerife, comenzó algo grandioso. En cuanto a las urgencias, considero que son improductivas y acaban por convertirse en obstáculos en el camino. Pero en el fútbol son normales y son parte de este deporte. Hay que vivir con ellas. Yo, por ejemplo, tengo la urgencia de ver a mi equipo en Primera División y considero que esta isla, además, lo merece».
DP: ¿A qué achaca el hecho de que cada año le suceda lo mismo al Tenerife en cada arranque de temporada?
JMP: «Honradamente, pienso que el fútbol no es una ciencia exacta. Puedes hacer un proyecto extraordinario y eso no te garantiza nada. Javier Pérez hizo proyectos increíbles, entre ellos el que puso en manos de Víctor Fernández. Lo era, en la teoría, con fichajes como Domingos Paciencia, que luego nos hizo colmar su apellido. Era un jugador que venía avalado por una gran reputación y por unos números extraordinarios. Aquel fue el Tenerife con el mayor presupuesto de la historia del club y fue el peor equipo que recuerdo sobre el terreno de juego. En ningún campo de la vida, y en el fútbol mucho menos, el dinero hace la felicidad. Personalmente, le doy una importancia relativa al asunto del límite salarial, pero estamos entregados a un juego que, como tal, tiene mucho de azaroso. Se pueden plantear las cosas bien, como hace Miguel Concepción, que ha hecho una labor financiera extraordinaria. Tiene un ascenso a Primera en su haber, pero él tampoco sale al campo a meter goles. En el fútbol, todo es absolutamente relativo».
DP: ¿Murió de éxito aquel Tenerife de la ‘decada prodigiosa’ en Primera?
JMP: «Recuerdo que fui crítico con una parte de la gestión de Javier Pérez, fundamentalmente con la ausencia de un apoyo a la cantera. Es fantástico recordar también que Jorge Valdano hizo grandes cosas. Entre otras, construyó los cimientos de la expansión del club. Pero también alineó, por vez primera, a un equipo sin canarios. Eso me pareció horrible. El fútbol es debate permanente y no tiene memoria, pero los aficionados sí la tienen. Cuando Miguel Concepción se hizo cargo de la sociedad, estábamos en situación de quiebra. Él lo salvó apoyado por un grupo de enamorados del Tenerife, ha ido rebajando la deuda paulatinamente y ha hecho muchísimos goles en los despachos. Y los que tenemos conciencia de lo que representa tener un club vivo, se lo agradecemos. Los resultados positivos no son buenos, pero eso no está tan relacionado con el presidente».
DP: Deduzco entonces que no es de los que aboga por un cambio en el timón de la entidad
JMP: «Si Miguel Concepción reúne la mayoría de las acciones, somete su continuidad y la Asamblea le da su respaldo, no hay más que hablar. Esto sucede en esta empresa y en todas las del mundo. Desde el corazón y la emoción podemos decir que el Tenerife es de todos, pero ya está. La moto es del señor que la conduce y no podemos subirnos a ella por más que nos guste. El debate es necesario, pero no perdamos las perspectiva de que el club es una empresa y son sociedades anónimas. La gestión deportiva de Miguel Concepción, entregado a sus técnicos, asesores y futbolistas, tiene una evaluación de un valor muy relativo. Es objetivo decir que con Concepción este club salvó una situación terminal y que su enfermedad ha sanado».
DP: ¿Considera que los últimos directores deportivos han logrado realizar algún proyecto medianamente competitivo?
JMP: «La pregunta que tenemos que hacernos es cómo se hace una plantilla competitiva. La del Tenerife rico de Víctor Fernández era competitiva y nos caímos paulatinamente con ella a Segunda División unos meses después. Casi nadie en esta categoría hace una plantilla que garantice competitividad y resultados. Más tarde o más temprano, tengo la certeza de que los elementos del azar jugarán a favor y volveremos a Primera».
DP: ¿Confiaría en Ramis como conductor del proyecto para la temporada 2021-22?
JMP: «Luis Miguel Ramis llegó al club y estábamos en una situación delicadísima. El Tenerife tenía sobre su espalda la espada de Damocles del descenso. Ha conseguido aliviarnos y eso ya es un gran resultado. Ramis es un buen entrenador, que ha demostrado competencia y conocimiento. Por eso, considero que merece un voto de confianza».
DP: ¿Tiene la sensación de que el Tenerife ha logrado nivelar la balanza tras unos cuantos años de desigualdad y ya casi está al mismo nivel deportivo que Las Palmas?
JMP: «La UD Las Palmas, tras el descenso a Segunda, disfrutó de un límite salarial elevado. Y, sin embargo, no obtuvo resultados óptimos pese a que tenía un equipazo. Ahora mismo la situación de los equipos en el plano deportivo es parecida. Eso hace difícil la tarea de decir quién es hegemónico y, honradamente, lo importante es colocar al Tenerife en Primera y eso no es fácil. Ojalá que la también UD suba y volvamos a coincidir en Primera División. Me gustaría llegar ahí y ganarles, pero también al Real Madrid y al Barcelona. Es lo que más me pone. Ganarle a los grandes imperios, más que a los hermanos».
DP: Antes hacía referencia a la cantera y la pregunta es recurrente ¿la filosofía de Las Palmas es mejor que la del Tenerife en este apartado o es solo un mito?
JMP: «Ellos han apostado siempre por la cantera y esto ha estado siempre en el eje del debate en Gran Canaria. Aquí, en este tema, sí nos queda mucho por hacer. Incluyendo que cuando se contrata a un técnico, de la misma forma que antes se limitaba el número de extranjeros en los clubes, aquí habría que incluir también una cláusula con el entrenador que esté, en la que se obligue a poner a un mínimo de canarios. Hay muchos futbolistas de aquí que son muy capaces. Por eso considero, en este sentido, que el entrenador debe ser un poco más sensible y quizá hasta más político. Cuando delegamos nuestro orgullo en once futbolistas, no nos detenemos en averiguar la procedencia de los que la visten porque somos una comunidad civilizada. Pero si lo hacemos en gente que ya tiene orgullo como el nuestro, al ser tinerfeños o canarios, creo que los resultados serían distintos. incluso desde el punto de vista financiero».
DP: Entiendo que usted es, entonces, de los de más Nanos y menos Nonos
JMP: Creo firmemente en la calidad, la destreza y el valor de los futbolistas de la tierra. Por eso recomiendo a Ramis, con mucho respeto y cariño, que se aventure a poner futbolistas de la casa porque le darán mejor rendimiento que algunos de los que están ahora. Ser canario no equivale a ser una divinidad futbolística, pero estoy seguro de que los resultados serían distintos».
DP: ¿Cuál es su mejor recuerdo periodístico vivido junto al Tenerife?
JMP: «El gran acontecimiento de la historia del Tenerife, desde mi perspectiva como integrante de una generación de tinerfeños, fue el ascenso de 1989 en el Benito Villamarín. Fue especial porque, desde niño, había soñado con ver al Tenerife en Primera. Y ese día tenía un micrófono de televisión en la mano y tuve el inmenso honor de retransmitir aquel partido. Ahora veo la evolución del club desde una perspectiva histórica y, tras analizar todas las etapas, habrá gente que también se acuerde del equipo que consiguió subir en 1961».
DP: ¿Qué le parece la manera en la que el club ha enfocado la conmemoración de su centenario?
JMP: «Está en muy buenas manos y cuenta con muy buenos profesionales para desarrollarlo. Espero algo grandioso y tengo la absoluta seguridad, de que con Milagros Luis Brito, Juan Galarza, y otras tantas personas que llevan muchos meses trabajando, el éxito está absolutamente asegurado».
DP: Volviendo a la parte inicial de la entrevista, ¿ya queda menos para que el sufrido seguidor blanquiazul se lleve una alegría?
JMP: «Los seguidores de este club hemos nacido para sufrir y hay que aceptarlo. Forma parte de nuestra idiosincrasia. Ya llegarán otra vez los momentos de alegría y de otro ascenso. Yo estuve esperando por él nada menos que 30 años y me encomendé a la paciencia. Eso sí, cuando ocurrió, me supo a gloria. A los más jóvenes y a los que no tengan recuerdos de ver a un Tenerife glorioso, les diría que no desesperen. Que no tengan la menor duda de que volveremos. Y que, cuando eso suceda, esta vez nos quedaremos un rato importante en Primera».