Redacción Deporpress | 21 de junio de 2017. Tenerife se levantaba como un niño pequeño en el Día de Reyes. Con los nervios a flor de piel, los corazones birrias latían con fuerza para vestirse con sus colores favoritos, antes de la procesión camino al Heliodoro Rodríguez López. Esperaba una de las fechas más señaladas del siglo XXI en clave blanquiazul. La ida de la final del playoff de ascenso a Primera División, donde el elenco dirigido por José Luis Martí jugaba primero como anfitrión ante el Getafe de José Bordalás.
En un encuentro vibrante, el Tenerife decidió por la mínima para alegría de los aficionados tinerfeñistas. Fue a balón parado. Y de cabeza. Jorge Sáenz se elevaba sobre el resto de jugadores vestidos de rojo para cabecear a la red, en un saque de esquina botado por Gaku Shibashaki para alegría de los 21.450 espectadores presentes.