Alejandro Rodríguez (San Cristóbal de La Laguna) | Joan Sastre: «No me importa ser ese jugador que está fuera de los focos». A sus 32 años, el alero balear está cumpliendo su tercera temporada en el Lenovo Tenerife, la que es, por números, la mejor en la isla. Aun así, el protagonista asegura que «no he mirado las estadísticas», y prefiere centrarse en su trabajo en cancha.
Antes del partido de este sábado ante Covirán Granada, Joan Sastre atiende a Deporpress para hablar de su rol en el equipo, de lo que significa el baloncesto en su vida o de lo vivido en el CB Canarias.
Alejandro Rodríguez: Lo primero de todo, ¿cómo está Joan Sastre?
Joan Sastre: «Estoy bien. Este parón me ha venido bien para desconectar un poco y volver con las pilas cargadas para este tramo de Liga que queda, que será muy importante para determinar si de verdad queremos estar entre los cinco primeros. Personalmente todo va bien, no tengo ninguna molestia y estoy centrado en el baloncesto para ayudar al equipo».
AR: Para levantarse todos los días por las mañanas y venir a entrenador. ¿Cuál es su motivación?
JS: «El baloncesto en sí. Todos los que jugamos a esto estamos por algo, porque nos gusta el baloncesto, nuestro día a día, el competir y el entrenar. Si no nos gustara, hacer esto todos los días sería muy complicado. Nosotros somos unos privilegiados que podemos hacer lo que nos gusta y vivir de ello. Esa es muestra motivación y lo que hace que nos levantemos cada día, el saber que vamos a «trabajar» en lo que nos gusta».
AR: Entonces, ¿diría que su pasión por el baloncesto sigue intacta?
JS: «Siempre la he tenido, desde que empecé hasta ahora que ya voy siendo un veterano. La pasión sigue siendo la misma, pues es un deporte que me gusta mucho, y no solo jugarlo, sino verlo también. En mi casa, siempre que hay partido, trato de verlo si puedo».
AR: Y, al ver los partidos ajenos al Lenovo Tenerife, ¿lo hace con mentalidad de profesional o de aficionado?
JS: «Intento compaginar las dos cosas. Como aficionado porque me gusta y, también, si hay algún detalle que te llama la atención, pues te fijas. Aun así, lo veo, más que nada, como aficionado y para disfrutar el baloncesto».
AR: Usted cumple su tercer año en el equipo aurinegro, y el vestuario casi que sigue siendo el mismo desde que está aquí. ¿Cómo diría que es el ambiente entre los jugadores?
"No diría que el sistema de Txus es difícil, sino que hay que adaptarse"
JS: «Es muy bueno. Es gente que lleva mucho tiempo junta y que se conoce, además de ser gente veterana, que eso ayuda mucho. Tanto dentro como fuera de la pista estamos bastante unidos y siempre hacemos cosas con las familias. La química de este equipo es un poco la clave del éxito de este grupo. Al final, el que llega nuevo, que suelen ser pocos, nosotros le ayudamos a que se adapte lo más rápido posible y que todo sea más fácil para ellos».
AR: Eso es lo que hicieron con Ilimane Diop y Kyle Guy, más recientemente
JS: «Intentamos ayudar en todo lo que sea, pero ellos son dos grandes jugadores que se adaptan fácil a cualquier equipo. Se han adaptado bien, les hemos ayudado y espero que sigan así para que nos ayuden a quedar lo más arriba posible».
AR: Por temas de posición, su competencia más directa son jugadores como Elgin Cook, Tim Abromaitis o Edgar Vicedo. ¿Cómo es la convivencia con ellos en particular?
JS: «Somos compañeros de equipo y cada uno quiere dar lo mejor de sí para ayudar al equipo. Habrá momentos en los que esté mejor uno y otros en los que esté mejor otro, y eso lo llevamos muy bien. Sabemos que tiene que jugar el que esté mejor y no hay ningún pique. Cada uno tiene sus virtudes y sus defectos, y el equipo tiene que aprovechar el momento bueno de cada jugador. Es una cosa que te da la experiencia, y nosotros somos veteranos, sabemos que esas cosas pasas y que lo mejor para el equipo es que juegue quien esté mejor».
AR: Durante los últimos años han pasado varios jugadores que no se han terminado de acoplar al equipo. Por eso quiere preguntarle si es tan difícil el sistema de juego que propone Txus Vidorreta?
JS: «Yo no lo llamaría difícil, sino que hay que adaptarse al juego, a las situaciones y al rol que tienes. Si vienes de un equipo en el que estás acostumbrado a un juego, mientras que aquí tienes otro, pues hay quienes se adaptan mejor y otros peor. El ser bueno a veces no vale, y tienes que adaptarte a lo que el entrenador te pide. Eso cuesta un poco más, y hay jugadores que lo llevan mejor y otros peor. Así, yo no diría que el sistema es difícil, pues cada entrenador tiene sus sistemas y maneras. Es cierto que hay jugadores que funcionan con unos entrenadores y, con otros, no. Yo no sé muy bien la razón, pero es así. Parece fácil el baloncesto, pero a veces es complicado».
"Este año no he mirado las estadísticas, no les doy importancia"
AR: Usted dijo en una rueda de prensa reciente que no le importa no anotar si cumple su trabajo y el equipo gana. Teniendo claro tal afirmación, ¿cree que hay muchos jugadores que piensan igual?
JS: «Siempre ha sido así durante toda mi carrera. Me han enseñado que es mejor el beneficio del grupo que el individual, y tienes que saber cuál es tu rol y tu momento en ese equipo. Obviamente, a todos nos gusta meter 20 puntos y salir en los highlights, pero también hay jugadores que tienen que hacer otro tipo de trabajo fundamental para el equipo. A mí no me importa ser esa clase de jugador que está fuera de los focos. Si un día tengo que anotar, lo haré, pero, si luego pasas 3 o 4 partidos sin tanta importancia en ataque pero has ayudado al equipo en otras facetas, pues yo estaré contento. Obviamente, lo que destaca son los puntos o las asistencias, pero también están los intangibles, que no salen en las estadísticas ni en los periódicos, y que son el pegamento que une a todo ese esquipo. Al final eso también es parte del éxito pues, si todos quisiéramos meter 20 puntos, aquí había problemas con todo el mundo queriendo el balón. En este equipo están bastante definidos los roles y estamos muy adaptados a eso».
AR: ¿Siempre ha tenido esa mentalidad? ¿O es algo que se adquiere con la veteranía?
JS: «Cuando eres más joven te cuesta más entenderlo, pues quieres hacerlo bien y demostrar que puedes estar ahí y que eres bueno. Si te dicen que en este equipo vas a tener un rol más defensivo y que no vas a destacar tanto, cuando tienes 18 años puedes ‘dudar’ y dices ‘pero yo quiero meter puntos’. A todo el mundo le gusta anotar, pero cuando vas cogiendo experiencia te das cuenta que puedes ser un referente defensivo o que el entrenador te puede utilizar para otra labores que ayudan al equipo. Siempre habrá equipos en los que tengas roles distintos, y simplemente tienes que adaptarte a lo que te pida el equipo y el entrenador. Yo, si estuviera en otro equipo, a lo mejor tendría mejores estadísticas, pero no es algo que me preocupe. Si te soy sincero, creo que no he mirado las estadísticas en lo que llevamos de año. No le doy importancia. y, cuando acabo el partido, yo sé si he jugado bien o mal sin necesidad de mirar las estadísticas. Con el feeling con el que me voy a mi casa es con lo que me quedo».
AR: Usted puede que no, pero yo sí he mirado sus estadísticas (risas). Buceando en ellas, he visto que tiene su récord de robos y tapones un partido en el Lenovo Tenerife. ¿Se considera mejor defensor ahora que cuando empezó?
JS: «Yo creo que no, y diría que he tenido al suerte de tener buenos entrenadores a nivel defensivo. Para la defensa tienes que tener ganas, pero también hay una parte táctica en la que los entrenadores me han ayudado. Yo tuve la suerte de empezar con Joan Plaza en Sevilla, que se fijaba mucho en los detalles defensivo. Luego he tenido a Aíto, a Pedro Martínez o a Txus. Son entrenadores muy buenos defensivamente y he tratado de aprender todo lo que me han enseñado. Gracias a eso creo que soy un buen defensor, más allá de mis condiciones físicas, que también ayudan. Esos pequeños detalles son los que marcan la diferencia y es gracias a los entrenadores que he tenido».
AR: Este año también está siendo el de su mayor número de lanzamientos por partido como aurinegro. ¿Es algo que se habló previamente?
JS: «No es algo buscado, sino que ha surgido desde el mismo juego del equipo con el que llegado esos tiros. También mas acierto, y va dentro del juego del equipo. No es mi rol el tener que anotar y meter puntos, pero es algo que ha llegado esta temporada y creo que lo he hecho bien. Aun así, a lo mejor llegan ahora tres o cuatro partidos en los que no llegan esos tiros y, si yo he cumplido en mi trabajo, estaré igual de contento. No es algo que me preocupe. Tengo que estar preparado para todo lo que pueda llegar. Hasta ahora he estado cumpliendo y espero seguir aportando en lo que haga falta, pues en cada partido hay situaciones distintas».
AR: Puedo imaginar la respuesta…¿nunca ha pedido tener más protagonismo en ataque?
JS: «La verdad es que no. Sinceramente, yo me adapto bastante, aunque es verdad que está bien tener protagonismo en ataque. Así, hay veces que el entrenador te la da de por sí, sin tener que ‘pedirla’, y hay otras en las que, simplemente, te llegan. Yo he vivido las dos partes. He tenido años en los que he tenido más balones y otras campañas en las que he tenido menos. El baloncesto es algo diferente y no solo es anotar. Yo me adapto a todo, y defendiendo también me lo paso bien. Hacerle una buena defensa al mejor anotador del otro equipo es como meter un triple o algo así, porque estás ayudando al equipo».
AR: Y las acciones defensivas también tienen el reconocimiento de la grada
JS: «Es verdad que eso cuesta más, pues cuando metes un triple todo el mundo se levante y grita (risas). Cada vez, sobre todo en los momentos importante, se nota más el apoyo de la grada en las defensas. Eso parece que no, pero al jugador le da un plus para seguir haciéndolo bien e intentándolo. No siempre se conseguirá, ya que los otros también son muy buenos, pero tenemos que estar ahí para tratar de impedirlo».
AR: Guiándose por sus sensaciones, como bien dijo, ¿es esta su mejor temporada en el Lenovo Tenerife?
JS: «Podría ser. No sé si es la mejor mejor, pero sí la más estable y regular. Son más minutos, más juego y más regular en cuanto al feeling. En otras temporadas quizás hacía un buen partido y luego desaparecía durante tres o cuatro. Así, yo diría que esta es la más regular».
AR: Cree que, con este trabajo en la sombra del que habla, ¿en el vestuario se le valora su trabajo como es debido?
JS: «Sí. Este vestuario es un equipo muy veterano y con experiencia en el que todos sabemos el valor que tiene cada jugador. Cada jugador es fundamental y lo bueno que tiene este equipo es que, si uno falla un día, los demás te van a apoyar y ayudar para que eso no afecte tanto al equipo. En este vestuario nos apoyamos entre todos y sabemos el valor que tenemos cada uno por separado y en conjunto».
AR: ¿Con qué momento se quedas de sus primeras temporadas en la isla?
JS: «Cuando ganamos la Champions. Ganar un título siempre es especial, y más siendo uno europeo. Ese momento fue especial para nosotros, para el club y para los aficionados».
AR: Hablando ahora del CB Canarias, ¿qué cree que es lo mejor que tiene el club?
JS: «Que trata muy bien a los jugadores, tanto deportivamente como fuera de la pista. Se preocupan de que estés a gusto en la isla, que tu familia esté a gusto también y que intentes tener los menos problemas posibles fuera del baloncesto. De esta manera, te puedes centrar en el baloncesto. Eso es algo que el jugador valora mucho, y es clave para que este club haya tenido este crecimiento tan grande en los últimos años. Desde que subió a la ACB, diría yo, no ha parado de crecer, y no solo en lo deportivo, sino también en el trabajo de detrás que no se ve».
AR: En casi tres temporadas ha visto crecer al club, pero hay quienes dicen que debería ser más ambicioso y asentarse en la élite, no solo deportiva, sino a todos los niveles. ¿Qué opinión tiene de ello?
JS: «No sé muy bien qué opinar sobre eso, pues no sé cómo está realmente, pero sí sé que el crecimiento del club está siendo brutal. Yo entiendo que la gente quiera más y ser más ambiciosa, pero las cosas se tienen que ir haciendo poco a poco. El club lo está siendo en ese sentido. Hace doce años estaban en LEB Oro, subieron y están teniendo un crecimiento virtual, así que poco más se puede pedir».
AR: Hace una semana, en la Copa, pasaron de una gran victoria ante Unicaja a una dolorosa derrota contra el Barça. ¿Qué valoración hace del torneo?
JS: «Estamos contentos, pues ganamos a Unicaja, que era uno de los favoritos por cómo venía jugando, el estar en casa y el ser el vigente campeón. Poca gente apostaba por nosotros en ese primer partido. Ya en las semifinales, ese segundo cuarto nos mató. Ellos tuvieron un acierto brutal, nosotros no supimos cómo pararlos y estábamos fatal en ataque. No pudimos remontar, pero hay que quedarse con lo bueno. de que llegamos a otra semifinal más y eliminamos al vigente campeón».
"En el deporte tienes que reivindicarte día a día"
AR: Parece mentira, pero era como si hubiesen tenido que reafirmarse otra vez después de tantos años.
JS: «Pues sí, pero eso en el deporte tienes que hacerlo día a día y año a año. A la que falles un poco, la gente puede dudar un poco. Entonces, tienes que ir partido a partido demostrando que estás ahí. Había parecido que te olvidabas, y que muchos que que estos ya no son lo que eran. Así, demostramos que aún estamos aquí y que nos queda cuerda para aquí».
AR: Lo que toca ahora, el Covirán Granada este sábado con las gradas del Santiago Martín llenas. ¿Cuánto de importancia es la afición?
JS: «Es clave, sobre todo ahora, en los partidos que nos quedan aquí para intentar manteneros arriba. Con la ayuda de la afición siempre es más fácil. Últimamente hemos tenido el pabellón lleno en muchos partidos y eso se nota muchísimo. Esperamos que sea un fortín hasta final de temporada».
AR: Con una liga tan igualada, ¿cada partido es una final?
JS: «Parece un tópico, pero la verdad es que es así. A la que tengas dos malos partidos te vas fuera de playoffs y no puedes fallar. Tenemos metido en la cabeza que cada partido es importantísimo, da igual contra quien juegues. Hay que ir a por la victoria, porque cada triunfo vale oro».
AR: Hablando del baloncesto en general, se está viviendo ahora en la ‘era del triple’, tanto en Europa como en la NBA. ¿A usted le gusta el estilo actual?
JS: «Es lo que se juega ahora, a intentar meter triples. Al final, las defensas tienden a eso, pues muchas se cierran más y no dejan puntos fáciles debajo de la canasta. Con eso estás liberando algo más el triple, que es un tiro de menor porcentaje que debajo del aro. Yo creo que es un baloncesto más alegre y bonito, y a mí personalmente me gusta y me beneficia en mi juego».
AR: Ya por último, algo más personal. ¿Qué gusta hacer a Joan Sastre en su tiempo libre?
JS: «Pues acabo de ser padre recientemente y tengo poco tiempo libre (risas). Estoy con mi hija, cuido de ella y la veo crecer. Estoy disfrutando de este momento de la vida, que es maravilloso».