Skip to main content Scroll Top

Javier Rabanal: «Quiero seguir en un banquillo como segundo o primer entrenador»

Redacción Deporpress | Javier Rabanal: «Quiero seguir en un banquillo como segundo o primer entrenador». El preparador tinerfeño concluyó recientemente su etapa en el PSV Eindhoven, cerrando un ciclo en Países Bajos, donde con anterioridad pasó por otro histórico de la Eredivisie como el Willem II. Protagonista en los micrófonos de Onda Cero Canarias, se pronunció sobre su trayectoria hasta la fecha y cuáles pretende que sean sus próximos pasos.

Balance del 2023.- “Después de la decepción de no haber completado el segundo año con el PSV, pero mirándolo con perspectiva, solo puede ser positivo. Hemos disputado Europa League, quedamos subcampeones de la Eredivisie y hemos ganado la Copa. Luego, pasé un verano largo y con mucha incertidumbre en Tenerife, pero lo disfruté bastante con la familia. Tocó la cruz de este trabajo, pero hago un balance positivo”.

Haciendo carrera por el mundo.- “Pasé de estar en casa, en mi trabajo y con mi gimnasio a entrenar fuera. Nadie me daba una oportunidad hasta que Eric Tellado me dio la oportunidad de ir a un campus. A partir de ahí, no me encontré mal y vi que el idioma no sería una barrera. Luego vino lo que todos conocen, como irme a China y el resto del periplo. Hay que verlo como un crecimiento personal y profesional muy positivo”.

Trayectoria en Países Bajos.- “Pasé la etapa académica y formativa en China, más introductoria al fútbol. Luego, marché a un club profesional y en contacto con el primer equipo. Más tarde entré como jefe de metodología y el equipo se metió en Europa. De ahí, di el salto a la primera plantilla de un equipo que compite por cosas más grandes (PSV). Se aprende un montón, a veces por las buenas y otras por las malas. Entras en contacto con profesionales de un nivel más alto, con mucha experiencia; o bien de personas que están empezando, pero tienen ideas súper frescas y buenísimas, por lo que absorbo ideas nuevas de gente que viene con mucha energía. No hubiera llegado nunca al primer equipo del PSV si no hubiera desarrollado la metodología de base en el Willem II”.

Horas de trabajo.- “Quienes nos dedicamos al fútbol, no consideramos las horas de estudio como tal. Se considera como esfuerzo, pero quienes nos dedicamos a esto y nos llevamos el librito de fútbol a la playa es porque estamos a gusto, sentados en la toalla leyendo lo que nos gusta. O cuando aprovechamos un vuelo para ver un vídeo o una conferencia de un compañero. Nunca se siente la obligación. Si se contaran las horas, uno nunca acabaría. Siempre he buscado leer y formarme durante muchas horas, pero no creo que lo haya hecho más que los demás”.

Debut oficial contra el PSV.- “Me sorprendió a mí mismo, ya que pude estar quizás más tranquilo que lo que estaba en un partido de regionales. El estreno oficial fue contra el Ajax en el Ámsterdam Arena, ganando la Supercopa (3-5), aunque llevábamos dos goles de ventaja y no daban la sensación de que pudieran remontar. Así, durante el partido estaba más tranquilo, pero tuvimos que resolver una serie de cosas durante el encuentro y proponer para acercarnos a su portería. Entre eso, comunicación con la grada y la pantalla pues estás tan ocupado que no pasas tantos nervios, aunque un estadio así lleno aprieta.  Estuvimos dos veces en el Ámsterdam Arena y ganamos ambas, donde una la viví desde el banquillo y otra desde la grada”.

Su fichaje junto al ‘staff’ de Van Nistelrooy.- “No es tan complicado como la gente pueda pensar. Ya conocía a Ruud porque me había enfrentado a él en 2018. Había hablado varias veces más con él, ya que me lo había encontrado en torneos muy cortos. Cuando estaba completando su ‘staff’ para el segundo equipo, quería algo más para planificación y preparación, preguntando a varios compañeros que había tenido en el fútbol para encontrar a alguien que se encargara de metodología y, al mismo tiempo, mandó a uno de sus asistentes a hablar conmigo. Le expliqué todo mi programa de entrenamiento. Luego, tuve otra reunión con él y le convenció lo que le expliqué, aunque me dijo que iba a pedir dos nombres más para tener tres y poder elegir, lo que era totalmente normal. Y resulta que los dos nombres que le dan de vuelta es el mío. Me dijo que había llamado a una persona que conocía del Real Madrid y a otra de la Federación y que ambas le dijeron que lo tenía en la vuelta de la esquina, que estaba allí. Empezamos a hablarlo, pero primero había que ver qué es lo que había que hacer en el PSV porque si no hay convencimiento es mejor no ir. Por ello, me reuní tres veces con él, con varias reuniones hasta llegar a un consenso. En ese proceso, pasamos de ser responsables del segundo equipo a coger el primer equipo, por lo que hubo que replantearse todo de nuevo, ya que pasas a jugar cada tres días. Es una estrella mundial y un club de referencia, por lo que evidentemente uno quiere que ocurra, pero hay que estar seguro de lo que significa ir allí”.

Cómo se trabaja en el PSV.- “Es un no parar de correr. No he trabajado corriendo tanto en mi vida: análisis del partido anterior, preparación del siguiente encuentro, unido a los pocos entrenamientos que tenemos, viajes, partidos… Te pegas todo el año corriendo y es estresante. Hubo una etapa de seis semanas donde jugábamos cada tres días. Recuerdo hasta ir los días que no me correspondían por libranza. Cuando se para es una desgracia porque significa que te han eliminado de alguna competición, pero es bastante exigente”.

Tres momentos.- “En la parte negativa, serían los primeros días en China. Fueron complicados. Recuerdo cenar solo en un pequeño apartamento de 30 metros cuadrados, diciéndome a mí mismo qué pintaba ahí, ya que tengo una familia y un negocio, por lo que puedo entrenar en Tenerife y matar el gusanillo. En lo positivo, estar en el PSV y enfrentarme al Ajax o al Feyenoord. O de segundo entrenador, cuando te dices que ahí ya tienes que demostrar. Recuerdo la final de Copa en el campo del Feyenoord ante 60.000 espectadores y ves cómo ha caminado todo. Por suerte, tenía un amigo allí para celebrarlo como Santi Lemus y su hijo Pablo”.

Futuro inmediato.- “Toca esperar un poco, sobre todo para no precipitarme a la hora de elegir. Tengo mucha suerte porque, desde que puse que no seguía en el PSV en redes sociales, he recibido más llamadas de las esperadas. Alguna no ha sido lo que necesito ahora mismo, pero siempre agradecido de que a uno lo llamen. Somos muchos los entrenadores tinerfeños que optamos a los mejores puestos. Soy optimista y creo que próximamente saldrá una oportunidad que cumplan con los 4-5 requisitos que me he puesto para ir a un lugar”.

Opciones en España.- “Es complicado porque el nivel es muy alto. Vengo de ver al Sporting durante una semana, viendo a Miguel Ángel Ramírez. Uno se ve trabajando en sitios así, pero es difícil y la demanda de entrenadores españoles fuera del país es alta, ya que quizás tienes un estatus más alto del que tendrías dentro de España. Quiero ir a un banquillo, ya que para la metodología tengo tiempo y es una función más pasiva. Quiero trabajar con gente que nos conozcamos mutuamente y sepamos cómo trabajamos, evitando muchos conflictos innecesarios. Y luego, que sea un club con buenas instalaciones y puntero. Si puede ser como primero en lugar de segundo, mejor, por lo que ya nos remitimos a filiales, ya que dar el salto al primer equipo directamente es más difícil. Quien cumpla más esos requisitos y haya un contrato mínimamente atractivo, tomaremos la decisión. Por ahora, está en camino, pero no del todo claro”.

Javier Rabanal: «Quiero seguir en un banquillo como segundo o primer entrenador»