Redacción Deporpress | Con una oferta en firme sobre la mesa, con el principio de acuerdo de Rubi (nuevo técnico en el Sporting), para su cese a otro club y que pueda seguir contando con minutos, hasta hace unas horas la llegada de Rachid a Tenerife estaba más que hecha. Hasta que, de repente, y según ha podido saber Deporpress, las interferencias habituales en el mercado de invierno han aparecido.
Para empezar, la cantidad que ahora solicita el Sporting de 100.000 euros por su cesión más una penalización en caso de que no dispute un tope de partidos con la camiseta tinerfeña. Esta cantidad resulta del gasto que han hecho por la llegada de Vesga. Si el Sporting recupera ese dinero seguirá con el tope salarial sin gastar para hacer algunos fichajes más antes del 31 de enero.
Pero no es la única, ni la más importante, que dependería directamente del jugador. A la presión de ceder a este pago se une el posible interés de un nuevo equipo por la llegada de Rachid que conoce las condiciones económicas entre asturianos y tinerfeños, pero que está demorando su decisión final.
A pesar del trato preferencial que se le ha dado al cuadro tinerfeño, la Dirección Deportiva tiene diseñada una línea de trabajo donde, si en unas horas no se resuelven estas diferencias, se continuará trabajando para incorporar a un atacante más: el puesto más difícil y caro del mercado por su escasez de voluntarios y equipos que estén dispuestos a ceder lo más preciado que tienen: el gol.