Redacción Deporpress | El CD Tenerife volvió este jueves al Mundialito tras los carnavales para preparar el partido del próximo domingo frente al Real Oviedo en el Carlos Tartiere.
Rubén Baraja contó para el entrenamiento con todos los jugadores de la primera plantilla a excepción de los lesionados Borja Lasso y Robert Mazáň.
En el día de hoy primó el trabajo con balón, la presión y la búsqueda de buenas líneas de pase. El gran estado de forma de los chicharreros se ve plasmado en los entrenamientos, donde el «Pipo» ha hecho hincapié en la presión y finalización de las jugadas.
El Tenerife no tiene miedo a ceder el balón, en las cinco últimos jornadas es el segundo equipo de la categoría con menos posesión de balón (42,6%), sin embargo es el nuevo estilo al que se han adaptado los jugadores y ha dado unos resultados excelentes (11 de 15 posibles).
La duda para el domingo llega en la delantera, la «clausula del miedo» impide que Joselu se enfrente al Oviedo abriendo un hueco a jugadores como Bermejo, Javi Muñoz o Miérez. Por su parte, el lateral Róbert Mazán realizó carrera continua y ejercicios a parte en su trabajo de recuperación.