Redacción Deporpress | Si hay una línea en este CD Tenerife 2014-15 que se ha reforzado y que ha cambiado numerosos efectivos, esa es el centro del campo. Tres caras nuevas y seis bajas para esa posicion, donde Álvaro Cervera basa su juego de creación para conseguir suministrar balones a los hombres de arriba y donde le gusta presionar para comenzar la actitud defensiva de los suyos. En definitiva, la medular sirve para el técnico ecuatoguineano de acordeón casi simétrico entre la intensidad ofensiva y la defensiva, llegando a utilizar numerosas variantes durante la temporada pasada. Aitor Sanz es el hombre fuerte en esa línea, aunque tendrá que pelearse el puesto con tres hombres dispuestos a arrebatárselo.
Sin embargo, el madrileño parece haberse convertido en el sheriff de la medular. Solamente la eterna pelea que mantiene contra las amonestaciones le hicieron perderse partidos la pasada campaña. De hecho, no actuó en cinco de los 42 partidos de la temporada 13/14, todos ellos por sanción, algo que el jugador de la capital de España asume con naturalidad y achaca a su intensidad sobre el terreno de juego. Junto a él, el otro fijo para Cervera es Ricardo León. Para el de la Longuera la temporada empezó con entradas y salidas del once combinadas con Íñigo Ros, pero desde enero su hueco fue habitual junto al madrileño, siendo la pareja de referencia en el centro del campo con un magnífico rendimiento que llevó a los hombres de banda y de arriba a estar mejor arropados.
Pero, como decíamos, este año tendrán competencia. Se mantiene en el equipo Kike Rivero. Para el santanderino, esta campaña es una reválida, después de haber cumplido con creces su papel la temporada pasada. Como acompañante de los mediocentros o como tercer pivote en el ya famoso 4-1-4-1, Rivero es un hombre importante para Cervera, de ahí la importancia que el míster tinerfeñista le ha dado para que se mantenga en el equipo. Por contra, un hombre viene a sumar experiencia y coger galones. Se trata de Vitolo. El futbolista de Valleseco vive una segunda juventud en el equipo de su tierra y quiere devolver todo el cariño que la afición ha puesto en él desde que se conoció su fichaje el pasado mes de junio o, más concretamente, desde que se conoció su interés el mes de enero. Ellos llevarán la manija del equipo.
UNA ESCOLTA DE LUJO
Obviamente, los hombres del centro no estarán solos en esta tarea. Las bandas serán de nuevo vitales en el esquema táctico de Cervera. Para ello, cuatro futbolistas se disputarán dos plazas. Cristo Martín y Suso parecen partir con ventaja por el conocimiento que tiene el técnico de ellos. Los tinerfeños son dos auténticos pulmones junto a la línea de cal y se han ganado el respeto del Heliodoro. Además, Martín tiene también la habilidad de moverse hacia el centro, algo que ofrece alternativas a los hombres que llegan por detrás del punta. Ellos tienen que ser la referencia del hombre que debe tomar el relevo. Jairo es el canterano que ocupa esta posición y que la próxima temporada será jugador de la primera plantilla de pleno derecho, algo que se ha ganado con su buena actuación en el Tenerife B.
Pero la ligera ventaja de Suso y Cristo no están contrapuestos con el descaro de Maxi e Iker Guarrotxena. Para el argentino, esta es su primera experiencia en España y llega con muchas ganas de agradar a la afición tinerfeña. Atrevimiento, calidad y velocidad, aunque estas primeras semanas han dejado al descubierto que le falta acoplarse al grupo y encajar en la dinámica del equipo. Por su parte, el jugador cedido por el Athletic Club derrocha juventud, aunque unas molestias le han impedido desarrollar una pretemporada con normalidad, pero con la seguridad de querer hacer una buena temporada con la intención de regresar al primero equipo del conjunto bilbaíno.