Por @rondoscutillas
El Tenerife mostró en Soria su incapacidad para dar continuidad a la buena imagen mostrada en la segunda mitad contra el Alcorcón. Cayó 2-0 en Los Pajaritos tras otra puesta en escena decepcionante que, por desgracia, solo sirvió para calcar el guión de la salida a Mallorca. Los blanquiazules solo despiertan cuando reciben un gol en contra y, cuando sienten la necesidad acuciante de ir a por el partido sin rodeos, es cuando aparece su mejor versión.
Esta vez no hubo milagro como en Zaragoza. El arreón fue insuficiente porque el Numancia pegó primero, gracias a un gol de Diamanka en el que comete falta sobre Dani Hernández al golpearlo con el codo en el área pequeña. Y porque, cuando el guardameta hispano-venezolano había mantenido a los suyos ilesos y con opciones reales de empatar, una pérdida de Naranjo en la medular fue castigada con el segundo tanto local tras el deficiente repliegue de Alberto y Jorge Sáenz.
Que este equipo se desfigura fuera de la isla ya no es noticia. Tampoco lo es su vulnerabilidad defensiva. Ha encajado goles en sus siete salidas sin excepción, un dato preocupante que demuestra su enorme inestabilidad cuando juega como visitante. Y, lo que es peor aún, la sensación de que no sabe competir, ni tampoco reaccionar salvo si tiene un marcador adverso.
Con ese deficiente panorama vuelven los blanquiazules al Heliodoro este domingo para medirse al Albacete, un adversario que firma los mejores números de la categoría como visitante, al totalizar 10 de 18 puntos posibles fuera del Carlos Belmonte, y que también es el conjunto con mejor promedio realizador de Segunda fuera de casa (9 goles anotados en 6 salidas).
Los manchegos, que cumplen su segundo curso consecutivo en la Liga123 tras regresar de la Segunda B son una de las revelaciones del campeonato. Tienen una delantera con mucha dinamita, en la que sobresalen Roman Zozulya y Alfredo Ortuño como rematadores natos y solistas ante el gol, a los que se unen otros peligrosos intérpretes como Jeremie Bela o Rey Manaj dependiendo de la situación en la que se encuentre el partido.
Completan su nómina de destacados, el talento de Eugeni Valderrama en la sala de máquinas; el trabajo entre líneas y las siempre peligrosas llegadas al balcón del área de Aleix Febas; la precisión en los envíos a balón parado de Néstor Susaeta; las incorporaciones por el carril derecho de Álvaro Tejero; o la sobriedad bajo palos de Tomeu Nadal.
El equipo dirigido por José Luis Oltra, acuciado por su falta de competitividad y al borde de la zona de descenso en la clasificación, tendrá que reforzar su idea futbolística apostando por un modelo más reconocible. El relevo en el banquillo y los constantes cambios en la alineación, especialmente en la parcela ofensiva, hacen que los blanquiazules ofrezcan todavía, en pleno mes de noviembre, la sensación de equipo en construcción. Al menos hasta que Oltra acierte de una vez con la fórmula y acabe, de una vez por todas, con esta desesperante situación de tener entre sus manos un conjunto demasiado indefinido.