Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Tras dos temporadas y 34 partidos de Liga defendiendo la camiseta del CD Tenerife, Iñaki Sáenz regresó a su Logroño natal para vivir una segunda juventud y asentarse en el equipo de su vida, colaborando con el ascenso de categoría y siendo uno de los pilares del próximo rival de los blanquiazules.
El lateral izquierdo regresará a la isla para jugar en el Heliodoro con su UD Logroñés que ha enlazado una serie de cuatro victorias consecutivas, dándole tranquilidad clasificatoria.
En esta entrevista a Deporpress Iñaki reconoce que si le toca defender a Suso “será un dolor de muelas”, y está convencido de que su exequipo “estará donde se merece” al final del campeonato.
Aleix Valero: ¡Vaya manera de celebrar sus 200 partidos en el Logroñés con asistencia de gol y cuarta victoria seguida!
Iñaki Sáenz: Sí. La verdad es que estaos muy contentos por los resultados. Hacíamos muy buen trabajo desde antes pero se nos escapaban puntos por detalles. Ahora hemos ganado cuatro, no se nos puede pedir más, estamos disfrutando mucho.
AV: ¿Están acumulando puntos necesarios para evitar problemas al final en la pelea por la permanencia?
IS: Esta Liga es tremendamente larga y competitiva. Estos puntos dan cierta tranquilidad pero somos conscientes de que no garantizan nada. Estamos felices por lo que estamos consiguiendo, pero toca seguir trabajando igual.
AV: Pero con las grandes plantillas que hay, ahora mismo ustedes son el equipo más en forma.
IS: Estamos muy contentos, nos sale el trabajo de cada semana en los partidos. Esta es la línea a seguir y no nos podemos salir de ella ni un poco. Cualquiera te puede ganar, hay que dar siempre el ciento por ciento.
AV: ¿Puede compararse en algo este Logroñés al Cádiz de Cervera de las últimas temporadas en Segunda División?
IS: Sí, Tenemos mucha gente que estábamos en Segunda División B Es un punto a favor, nos conocemos y sabemos lo que quiere el míster de nosotros. El de al lado va a darlo todo por el compañero y eso te da tranquilidad durante los partidos.
AV: ¿Esperaban tener 17 puntos a estas alturas del campeonato?
IS: Sinceramente no hacíamos cálculos, quinielas a largo plazo. En nuestra mente solo está el siguiente partido, es lo correcto. Nos están saliendo muy bien las cosas para ser un recién ascendido y con gente que no conocía la categoría. Igual nadie contaba con estos puntos, pero confiamos en nosotros mismos.
AV: Lleva 200 partidos allí ¿Está viviendo una segunda Juventus en su casa y además como uno de los capitanes?
IS: Cuando salí del Tenerife tuve ofertas para ir a otros sitios pero esperaba alguna de Segunda División. Hubo alguna pero al final no se dio, pero para ir lejos de casa a Segunda B decidí que lo mejor era estar en casa y conseguir el objetivo con el equipo en el que empecé y estoy a gusto. Esperé hasta diciembre y desde que llegué las cosas han ido saliendo. Un ascenso, en casa, jugando y disfrutando así, no puedo pedir más. Todo el mundo quiere hacer carrera en su casa y que le salgan bien las cosas, mi familia también está muy feliz.
AV: ¿Está en el mejor momento de su trayectoria deportiva?
IS: No sé si es el mejor, pero sí que lo estoy disfrutando. Para rendir al máximo hay que estar muy a gusto, y tener un puntito de suerte. A día de hoy me van bien las cosas.
AV: ¿Qué le faltó para tener más continuidad en el Tenerife?
IS: Bueno, no lo sé. El primer año lo disfruté muchísimo hasta que empezaron las lesiones a mitad de ese año. En el segundo no entré mucho en los planes de los entrenadores. Todo jugador quiere continuidad y yo no la conseguí. No culpo a nadie, yo tuve parte de responsabilidad seguro, no estuve tan a gusto como puedes estarlo en tu casa. No sé explicarlo, pero me quedó la espinita de poder dar un poco más allí.
AV: ¿No le parece que el puesto de lateral izquierdo en el Tenerife ha estado un poco ‘maldito’ desde hace muchos años, hasta que Álex Muñoz, que es central, ha tapado esa debilidad?
IS: Sí, es cierto. No sé cuál es la explicación, pero los datos están ahí. No ha habido un jugador que haya destacado y tenido continuidad mucho tiempo.
AV: ¿Cómo analiza la situación del Tenerife desde lejos?
IS: Lo sigo mucho. Intentó verlo siempre que puedo. Deportivamente no estuve al nivel o disfruté como pensaba, pero me llevé un gran recuerdo de la isla y mi familia estuvo muy a gusto. Se sufre porque el Tenerife siempre tiene expectativas altas y quiere estar arriba, pero en esta categoría no hay nada matemático. Los veo con muchísimo potencial, pero tienen dificultades para que les salgan las cosas. Esto va por rachas y pueden cambiar el chip cualquier día y empezar a ganar y poner al Tenerife en el lugar que merece.
AV: Todo lo que no sea una victoria de Tenerife el domingo ante ustedes podría suponer la destitución de Fran Fernández.
IS: Eso ya…Yo lo siento, pero buscaremos la victoria y alargar nuestra racha. Nosotros no podemos manejar esas cosas. Entiendo la presión a la que está sometido el Tenerife y le deseo lo mejor, que pronto esté donde merecen.
AV: ¿Será más fácil jugar en un Heliodoro vacío, un estadio que conoce bien cómo empuja con el público a favor?
IS: Todo el mundo sabe que los viajes a Tenerife son complicados porque su afición aprieta mucho y el equipo necesita ese empujón de la grada Dan mucha ventaja y lo he vivido afortunadamente como local. El equipo eso lo nota Es una situación que nos ha tocado vivir. En Logroño también notábamos muy cerca a nuestra afición.
AV: ¿Mantiene contacto con los que fueron sus compañeros de vestuario?
IS: Teníamos un chat, pero hace mucho que no hablamos. Sigo mucho su actualidad, estoy al tanto de todo lo que ocurre a su alrededor.
AV: Por su banda se encontrará con Moore cuando le toque subir, y defender a Suso Santana después, casi con total seguridad.
IS: (Risas). Estaré contento de enfrentarme a Suso. Defender a Suso es un dolor de muelas, nos hemos enfrentado en entrenamientos, es un jugador especial y espero que no tenga su día, pero lo haremos con una sonrisa. Seguro que me como algunos de sus amagues, para qué te voy a engañar. Si tira 200 alguno me comeré, fijo. Espero que ganemos, no sé cómo se va a plantear el partido o si jugaré. Seremos rivales 90 minutos, pero me abrazaré con todos en cuanto acabe y les desearé lo mejor.