Redacción Deporpress | Álex López no es el único baloncestista aurinegro con acento tinerfeñista. De la generación del 98, el chicharrero Alberto Cabrera toca a la puerta del primer equipo a sus 21 años. Cedido al RC Náutico de Tenerife de Liga EBA, club vinculado con los canaristas, ha firmado un paso adelante en lo personal y colectivo que le permite mirar con ilusión hacia el futuro.
Cabrera ha sido una de las grandes sensaciones del curso 19/20 en Liga EBA, convirtiéndose en el gran timón de ‘La Marea’. El base llevó la manija del histórico conjunto nauta en el cuarto escalón nacional, en una temporada ascendente donde la entidad santacrucera afrontaba con deseo la posibilidad de entrar en el playoff por el ascenso, ambiciones que se cortaron fruto de la cancelación por pandemia. Entrenando con la élite pero acumulando experiencia en una liga tan competitiva como EBA, se convirtió en el máximo anotador del equipo, líder en valoración y con un 38% de acierto en el lanzamiento exterior. Un paso adelante para firmar su mejor rúbrica en categoría Sénior.
En 2015, ya hizo historia en ACB, debutando con tan solo 16 años, siendo el tercero más joven en hacerlo, solo superado por Ricky Rubio y Ángel Rebollo. El joven director de orquesta de 1,78 metros sueña con dar un paso más, después de sumar participaciones en el Bilbao Basket y Baxi Manresa en ACB durante esta última liga regular; en Basketball Champions League, sumó en el contador ante Peristeri, Gaziantep, Nizhny y Mornar Bar.
Sin embargo, queda la sensación de que pudo haber disfrutado de más minutos, aún en una posición donde Huertas eclipsa al resto por su dominio de este deporte –además con la competencia en nómina del propio Álex López-. Argumentos que quizás le han castigado en términos participativos cuando Vidorreta ha tirado de rotaciones, incluso en la Fase Final Excepcional, con dos jornadas donde el conjunto lagunero no se jugaba más que su orgullo.
Aún así, quienes lo conocen bien lo describen como un chico con una humildad y capacidad de sacrificio fuera de toda duda, rebosando personalidad y siempre fiel a la única receta hacia el éxito: el trabajo. En la despedida de la presente campaña, Cabrera lo hacía con este mensaje: “Intentar capturar la temporada de este año es difícil. He aprendido y crecido muchísimo como jugador, gracias a un grupo de compañeros increíbles que resultaron ser mejores personas. Estoy feliz y agradecido por lo vivido”.
Intentar capturar la temporada de este año es difícil, he aprendido muchísimo y he crecido como jugador gracias a un grupo de compañeros increíbles, que resultaron ser mejores personas. Estoy feliz y agradecido por lo que he vivido. 💛🖤✊🏻 #WoE pic.twitter.com/YEywiHxyQV
— Tito❄️ (@a1bercabrera) June 28, 2020