Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El Iberostar Tenerife machacó al Herbalife Gran Canaria (92-71) en el derbi canario de la ACB con el que se cierra el año natural 2017, con un triunfo tan contundente como positivo para alimentar, todavía más, las esperanzas canaristas de estar en la próxima Copa del Rey, que se celebrará precisamente en Gran Canaria.
Los tinerfeños mandaron un aviso a sus rivales por lograr la plaza, destrozando al eterno rival con ventajas que incluso superaron los 30 puntos en el tercer cuarto. Al descanso la ventaja ya era de 25 (55-30) y los visitantes solo reaccionaron tímidamente, en el último cuarto, pero con todo ya decidido en diez minutos que sobraron para que el Iberostar Tenerife se luciera ante su afición, cerrando un año brillante, inolvidable para su historia: Quinto puesto en liga regular la temporada anterior, presencia en la Copa del Rey en Vitoria y en el play off por el título, y campeones de la Basketball Champions League y la Copa Intercontinental: año que se antoja casi irrepetible.
No se recuperó a tiempo Mateusz Ponitka de su lesión, por lo que causó baja para el encuentro, siendo convocado el vinculado Mads Bonde. La fortuna sí le sonrió a los grancanarios, puesto que Albert Oliver superó el calentamiento inicial para sentarse junto a Luis Casimiro, aunque no llegó a disputar ni un solo segundo.
Con San Miguel, White, Beirán, Abromaitis y Tobey empezó el duelo el Iberostar Tenerife, mientras que Herbalife lo hizo con Mekel, Eriksson, Paulí, Báez y Balvin.
White y Abromaitis fallaron los dos primeros ataque locales, con sendos triples, mientras que Báez tampoco vio aro y Rabaseda cometió falta en ataque después. Las primeras ventajas fueron visitantes (3-5, 3’) al intercambiar triples White y Eriksson; el trabajo de Báez, con cuatro puntos, en la pintura, mantenía a los suyos por delante (5-7, 4’), hasta que reaccionaron los tinerfeños con un parcial 11-0. El segundo triple de White, dos más de Beirán y un mate anterior de Tobey desarbolaron a los de Casimiro, obligado a parar la hemorragia (16-7, a 4’41” del final) y sentar a su base Mekel, muy desafortunado.
De la mano de Rabaseda reaccionaron los visitantes (18-12, 7’), pero de nuevo Beirán, con su tercer triple, puso en pie al pabellón (21-12). A pesar del sexto triple local (24-14), Herbalife aprovechó dos errores locales para seguir enchufado (24-18, 9’). Beirán se echó el equipo a su espalda (26-18) con su undécimo punto ates de entrar en el último minuto.
Siguió Beirán con su clínic particular con dos rebotes y su cuarto triple, y se sumó Fran Vázquez a la fiesta aurinegra para alcanzar la mayor ventaja del partido (31-18, 12’). Tanto Beirán como san Miguel jugaron los primeros 13 minutos del partido, sentándose entonces, mientras Richotti hacía dos faltas muy seguidas.
Vasileiadis no fue a la zaga a Beirán y enchufó el octavo triple de Iberostar (de 11 intentos) para superar de nuevo los 10 de renta (34-23, 14’); el único pero por los locales fue meterse excesivamente pronto en bonus de faltas, mientras que Herbalife no cometió su primera hasta el cuarto minuto de juego. En todo caso una técnica a Rabaseda ayudó a estirar la ventaja cinco puntos más (39-24, a 5’47” del descanso).
Ni por esas, otro parcial liderado por un descomunal Davin White destrozó a los otros amarillos (47-24, 16’), llegando el americano a los 17 puntos; a los de Katsikaris les salía todo (10/13 en triples). Vasileiadis y Tobey firmaron otros dos triples para alcanzar los ¡27 puntos! de ventaja (55-28) en un sonrojante marcador, que reflejó al descanso una diferencia de 25 (55-30).
Beirán regresó a pista en el inicio de la segunda parte con su racha (57-30), anotando y reboteando y White se picó (61-30, 22’) con su compañero, para seguir aumentando la diferencia. Eriksson puso la honra con dos triples (61-36, 23’). Pero era una isla en un infierno aurinegro. Los locales seguían inspirados desde el perímetro, y Abromaitis certificó la paliza (68-36, 27’) rebasando ya la treintena de ventaja.
Eriksson era el único con algo de vergüenza por Herbalife Gran Canaria. Los 11 puntos de su equipo hasta el momento en el tercer cuarto, obra del sueco (68-41, 28’). Eso, y la cuarta personal de Richotti, eran los únicos peros a poner en un partido prácticamente perfecto. El argentino hizo sus dos primeros puntos en el partido (71-45, 29’) antes de entrar en el último minuto; y reboteó y asistió para el mate de Vázquez (73-45).
Con un 0-5 parcial inició el cuarto definitivo Herbalife (73-50, 31’), pero Ferrán Bassas transformó un 2+1 para dilapidar un conato de nerviosismo en su equipo (76-50). Se enfadó Katsikaris con los suyos tras una nueva pérdida, que provocó un 2+1 de Rabaseda (76-55, a 7’19” del final), el técnico quería controlar ventajas por posibles averages para la clasificación a la Copa del Rey; el parcial era de 3-10.
De nuevo Vasileiadis apareció desde el exterior para despertar a los tinerfeños (79-57, 34’), y la renta subió hasta los 24 (81-57) en el ecuador del período. Sin más historia que unos minutos finales de intercambios de canastas, sin peligro para el marcador, Herbalife hincó la rodilla con el Santiago Martín puesto en pie para celebrar una victoria que acerca, un poco más, al grito de “¡Esto sí que es un pedazo de equipo!” otra presencia en la Copa del Rey.
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