Redacción Deporpress | Un duro desafío. Iberostar Tenerife afronta este viernes, en Amberes, uno de sus retos más difíciles hasta la fecha: derrotar a un anfitrión en la Final Four de la Basketball Champions League. Hasta ahora, en las dos ediciones de existencia de esta competición continental de la FIBA, los dos vencedores del torneo han sido quienes han organizado el torneo: el propio Canarias (2017) y AEK Atenas (2018).
El ritmo de entradas para la cita en el Sportpaleis va camino del lleno. Un éxito de afluencia con el que tendrá que lidiar el cuadro dirigido por Txus Vidorreta, en un recinto con capacidad para 18.000 espectadores. En el curso pasado, el UCAM Murcia –verdugo de los canaristas- estuvo cerca de firmar la machada ante el campeón griego: AEK, cayendo en la semifinal por un ajustado 77-75.
Con un grado de experiencia extra, los aurinegros buscarán alzarse con su segunda corona en una presencia más dentro de la Final Four que, desde el club, califican ya como éxito rotundo. En caso de que el equipo tinerfeño diese la campanada, tumbando por primera vez a un anfitrión que llega en un gran estado de forma y confianza –Telenet Giants Antwerp-, se plantaría en la finalísima frente al vencedor del otro cruce: Virtus Bolonia (Italia) – Brose Bamberg (Alemania). De esta manera, los insulares buscarán la machada con un propósito claro: poner una pica en Flandes para seguir escribiendo páginas en su historia.