Por @Chusdeleon
Todos lo hemos dibujado cientos de veces cuando éramos niños. Esa zona ovalada central… esas diagonales que forman el aspa… esa corona central… Pero, ¿sabes por qué el escudo del Tenerife es cómo es? ¿Sabes lo que significa?
Las primeras intenciones
En 1912 el escudo del Tenerife no existía, lo que había en su génesis era una bandera con la cruz latina de sinople (por el color verde, que representa la cruz de la fundación de nuestra ciudad tras la conquista de nuestra capital, que se dice que portó el adelantado Alonso Fernández de Lugo durante la ceremonia de fundación tras la conquista).
La primera evolución
A principios de los años 20 se acompañaría esta primera cruz verde con la famosa cruz de Santiago que conmemora la victoria de la ciudad sobre Nelson, y que le daría entorno (hay dos cruces entornadas una junto a la otra). Esta primera versión del escudo se acompañaría de blasón amarillo con las letras C.D.T y dispondría de la primera versión con la forma de escudo que conocemos, con proporciones mas ensanchadas y con aristas en la parte superior acabado en punta abajo. Esta morfología de escudo emparenta con los escudos británicos.
En esa época los clubes de fútbol principales de España empezaron a entorcharse con escudos en las camisetas (El Tenerife no lo haría hasta la década de los 40), que en muchos de los casos bebieron directamente de la historia de sus provincias.
El salto, el C.D.T como referente insular
A mediados de los 40, el Tenerife modifica el escudo y adopta el de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. En un afán en sacudirse la fama de equipo de la capital, y convertirse en el club representativo de la isla adquiriendo una mayor dimensión.
Un escudo cargado de simbología
El escudo del Tenerife tiene una gran simbología de victoria ante los diferentes ataques británicos que sufrió la isla. A la referencia ya nombrada de la cruz de Santiago, hay que sumar tres cabezas cortadas de león como homenaje a las victorias sobre Blake, Jennings y Nelson. Estas tres cabezas son claramente tomadas del escudo de Inglaterra, con cierta irreverencia al mostrar estas cabezas degolladas. Su posición las emparentada con los tres castillos que las secundan, que son homenaje a los torreones de la ciudad que aguantaron estoicamente los ataques, son las torres de San Cristóbal, San Juan y Paso Alto. Estos torreones se sitúan en un borde azul que representa el océano Atlántico con sus anclas en alusión a la navegación. Tan importante para nuestra historia. Todo presidido por nuestro Teide, siempre omnipresente.
Un escudo beligerante, de carácter indomable para una institución que ha luchado por la supervivencia durante décadas. Sin complejos y atacando directamente a todo “grande” que intente pisotearnos.
Adelante, siempre juntos y sin temor. Como debe de ser.