Redacción Deporpress | Más o menos a la misma hora que finalizaba el partido del Heliodoro con victoria, otra más, blanquiazul en casa, se conocía la suspensión de manera oficial del Carnaval nocturno de este sábado, que impide a los aficionados celebrar en la calle tres puntos de oro, que acercan al equipo a solo cuatro puntos del play off y lo distancian en siete del descenso; eso sí, con la jornada dominical aún pendiente de algunos partidos.
La prudencia invita a seguir mirando hacia abajo, hábitat natural esta temporada, pero la ilusión y la sangre festiva y carnavalera hacen pensar en ¿por qué no? algo más grande. No seremos nosotros los que cortemos las esperanzas de una sufrida afición, que las ha pasado canutas durante la primera vuelta pero que ven como Rubén Baraja ha conseguido dar un giro de 180 grados a la situación.
De momento es tiempo de celebrarlo. Cuatro puntos de seis en una semana con dos compromisos en casa, sin recibir goles, con cada vez más ‘cientes’ fidelizados ¡Bienvenidos todos, que son necesarios, por supuesto! A falta de fiesta en la calle que esta continúe en el Heliodoro. Este sábado nos iremos a la cama contentos porque nuestro equipo parece otro. Si sigue compitiendo así no hay razón para pensar en que se sufrirá en asegurar la permanencia.
El técnico es poco amigo de pensar más allá no del partido del próximo fin de semana en Oviedo (qué salto más grande daríamos para acercar ese primer objetivo si ganamos en el Tartiere), sino del entrenamiento de mañana, que será de recuperación de un nuevo EQUIPO, así con mayúsculas, que ha construido, y que esperemos que no se caiga; porque esta Segunda División te da cachetadas sin mano cuando menos lo esperas.