Por @fllombet
Se agotan los calificativos de parabienes hacia el Iberostar Tenerife. Tratar de comunicar las sensaciones que está destilando el equipo tinerfeño parecen una redundancia.
Pero bueno será que no nos agotemos en disfrutarlo. En el futuro se recordarán muchas de sus actuaciones como ahora se llegan a recordar momentos históricos de nuestro baloncesto vividos en la Avenida Anaga con el Náutico, aquellos inolvidables partidos en el Luther King con una cancha abarrotada, o historias más recientes como las del Río Tejera con nombres propios como Phillips, Harper, Carmelo, Germán, Salva Díez,…
Lo que ya ha vivido esta temporada nuestro baloncesto pasará a la historia de nuestro basket. Siendo líderes en la jornada veintidós se le ganó a todo un Real Madrid que venía a buscar ese liderato. Y se hizo en un ambiente inolvidable, con un pabellón abarrotado, en carnavales y con todo merecimiento, porque el baloncesto que hace el equipo le da para todo eso.
Lejos de esa hazaña, y en la misma semana, el equipo se clasifica por vez primera para los cuartos de final de una competición europea y, para más historia, lo hace ante el Paok de Salónica.
Insisto en algo que venimos verbalizando en Enredaderas anteriores, nadie sabe cómo va a terminar el equipo, pero casi da igual. Ahora se trata de disfrutar y aplaudir el presente.
Pero en otro ejercicio de ir ganando en madurez deportiva como grupo y como institución, desde el cuadro técnico, y desde la dirección deportiva, se asume la condición de afrontar cada cita con la responsabilidad de estar líderes y de ser portada de medios de comunicación, que se hacen eco de la sorpresa que está protagonizando un equipo que tiene el cuarto menor presupuesto de la competición y que hace diez años estaba en LEB 2.
Una de las claves de su éxito es no tener tiempo para disfrutar de tanta euforia. Este domingo otra cita nada sencilla. Visita al Movistar Estudiantes. Los colegiales, en un intento de lavar la imagen de temporadas pretéritas, aspiran a estar en las últimas jornadas en la pomada de aquellos equipos que quieren meterse en playoff. Tras su derrota en Badalona, la semana pasada, están al límite para alcanzar ese objetivo y no pueden perder más encuentros en casa.
Su referente ofensivo y gran parte de sus opciones de victoria, están la figura de Edwin Jackson. Es el jugador más valorado casi triplicando los números del compañero que le sigue en ese apartado. Él solo puede ganar un partido. Sin embargo, muy probablemente el scouting de los de Vidorreta pase por controlar que a él no se le sume ningún actor secundario que no esté en el guión. Sutton, Wilson, Cook o Jaime Fernández, suelen aspirar a ese rol.
Vuelve a ser un partido abierto que se presume con una anotación muy alta. Es un partido para volver a estar acertados.