Redacción Deporpress | Da gusto iniciar siempre la Liga con un triunfo. Sobre todo porque ganar es lo más importante en el deporte, pero mucho más todavía para este Tenerife que tiene todavía el cartel de equipo en construcción colgado de la camiseta. Porque, ante el Málaga, los locales tuvieron la espesura de un partido de pretemporada y porque se supone que, de igual manera, aún restan por llegar al Heliodoro varios futbolistas diferenciales.
La puesta en escena de Fran Fernández fue aceptable y evolucionó de menos a más. Sorprendió la apuesta por el doble lateral en la izquierda que popularizó Rubén Baraja aunque, afortunadamente para los intereses blanquiazules, Pomares aporta mucho más que Lasure en esa demarcación.
Es cierto que todavía quedan bastantes cosas que ajustar, especialmente a la hora de gestionar el fútbol que practica el equipo cuando tiene la pelota. Echa aún en falta la precisión y el dinamismo de Milla a la hora de manejar la posesión en la medular . Y eso lo convierte en un equipo previsible por dentro y sin muchas soluciones para intentar que jugadores como Bermejo, que por sus características puede desnivelar de tres cuartos hacia adelante, reciba la pelota en situaciones más ventajosas.
También se extraña a alguien con capacidad para desbordar. Milla lo hacía por dentro con sus conducciones verticales y, desde las bandas, los mejores en el apartado de generar peligro fueron los laterales. Moore, por la derecha, y Álex Muñoz, en el otro costado.
El técnico utilizó a los cinco fichajes que ha traído Juan Carlos Cordero este verano. Hubo cosas interesantes de Bruno Wilson a la hora de anular al punta adversario y de Jacobo González, que debutó con gol y mostró mucho desparpajo para ser un recién llegado a Segunda. Apeh es un recurso muy útil y con margen de mejora en cuanto al remate y Zarfino también crecerá cuando se adapte más al equipo, aunque dejó claro su facilidad para aparecer por el área enemiga en el puñado de minutos que estuvo sobre el césped.
El Alcorcón confirmará el próximo fin de semana si el triunfo de hoy fue más por la debilidad del Málaga que por otra cosa, aunque el Tenerife va a ser incómodo para cualquiera que se le ponga delante por la gran cantidad de errores que fuerza a cometer al rival en su propio campo. Sea como sea, y pese a que el penalti no señalado por unas claras manos de un zaguero del Málaga cuando el partido se extinguía privó a los blanquiazules de ponerse líderes, comenzar un nuevo proyecto con triunfo siempre da gusto.