Redacción Deporpress | Gustavo Torrijos: «No se puede explicar con palabras lo que es participar en unos JJ.OO.». Gustavo Torrijos ha sido el único tinerfeño olímpico en natación que ha habido en la «era moderna» del deporte, tras Munich72.
Antes de él participaron en los albores de la natación competitiva olímpica, años 40 y 60, los tinerfeños Francisco Calamita y Jesús Domínguez, (Londres 1948), José Vicente León (Roma 1960) y Diego Martell (Mexico 1968).
Gustavo Torrijos fue uno de los olímpicos tinerfeños invitados a visitar la exposición itinerante ‘Canarios en el Olimpo’ que ha organizado la Consejería de Deportes del Gobierno de Canarias, y que durante los próximos seis meses recorrerá diferentes municipios de las ocho islas.
En declaraciones a Deporpress, Torrijos confiesa que esta exposición «es muy interesante e importante para todos los olímpicos canarios; estamos entusiasmados». En cuanto a su vivencia particular, en Moscú 1980, recuerda que fueron los Juegos Olímpicos «en los que Estados Unidos boicotearon a Moscú. Lo más bonito fue la entrada al estadio, es algo que se te graba a fuego. Había mucho militar, era otra época, con muchos deportistas de la Alemania del Este, en la guerra fría…Mi mayor ídolo fue Mark Spitz, más que Michael Phelps u otros de la actualidad».
El exnadador tiene claro que participar en una competición universal como esta, «no se puede explicar con palabras. Me cogió muy joven, con 17 años recién cumplidos, la verdad es que es una experiencia imposible de explicar, hay que vivirlo. Es una competición que no tiene comparación, es a lo máximo que se puede aspirar. Prefieres ganar una medalla olímpica que batir un récord del mundo».
«Tuve la fortuna de defender el escudo del CD Tenerife», profundiza Torrijos, que finalizó «en el puesto 11 en 100 metros braza y 14 en 200 metros braza. En el relevo 4×100 estilos fuimos novenos», como nos recuerda.