Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | «Después del fútbol y el baloncesto, más notoriedad que Michelle (Alonso) no existe a día de hoy. Estoy cansado de luchar contra molinos de viento». Un argumento esgrimido por su entrenador, responsable del Club Deportivo Midayu Tenerife, José Luis Guadalupe ‘Guada’, que no parece ser razón suficiente para que las empresas privadas firmen una apuesta decidida a través del refuerzo del deporte adaptado en la natación. Ni siquiera la presencia de la propia Michelle, Teresa Perales o Judit Rolo en el equipo han servico como atractivo de patrocinadores, sobreviviendo así hasta la fecha como buenamente pueden a través de las humildes inyecciones de caudal público, además de las cuotas de los socios del club.
Dani Cerdeña: La financiación se está convirtiendo en uno de los grandes quebraderos de cabeza.
Guada: Pasa con el 99% de los clubes que no se encuentran debajo del paraguas de un deporte de masas como el fútbol o el baloncesto. Vivimos casi exclusivamente del aporte de los socios que colaboran con el club, a través de esas cuotas aportadas mensualmente. Pero poquito más. Los desplazamientos te los paga el Gobierno de Canarias o el Cabildo Insular, pero siempre a posteriori y con muchos meses de retraso. Y no cubren la totalidad del coste: 50-75%, dependiendo del ranking y de donde vayas. De esta manera, los clubes tenemos que buscarnos formas para que alguna empresa se vincule con nosotros. Para nosotros, es más difícil, ya que tenemos nadadores que compiten tanto a nivel nacional como internacional. Es el caso de Michelle, quien va también con la Selección Española una vez al año a las Paralímpicas o los Mundiales. Pero en los eventos de entremedio, el club se encarga de costear esos gastos, lo cual cuesta bastante dinero.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Vivimos casi exclusivamente del aporte de los socios que colaboran con el club».[/quote]
DC: ¿Cómo se sobrevive en ese mes a mes?
GU: Buscando ayudas de pequeñas empresas. Estamos en la búsqueda de que alguna empresa potente se involucre con nosotros, ya que tenemos a auténticas referentes en el deporte adaptado como Michelle Alonso, Teresa Perales o Judith Rolo. Ojalá alguien nos ayude, especialmente en el tema de desplazamientos, ya que se lleva gran parte del presupuesto, más en un club de natación adaptada, con su serie de particularidades como equipar en los viajes material como sillas de ruedas y otra serie de cosas. Es difícil. Salimos del Ademi Tenerife porque la situación económica no era muy boyante. No podían mantener la sección de natación. Entonces, creamos una con el pensamiento de que los nombres de Michelle y Judith nos ayudarían bastante, pero las compañías solo tiran por el fútbol y el baloncesto.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Las compañías solo tiran por el fútbol y el baloncesto. Ojalá alguien nos ayude».[/quote]
DC: ¿Frustra que se consigan éxitos deportivos pero no haya retorno por parte de instituciones públicas y empresas privadas?
GU: Sí, es una verdadera pena. Michelle es una verdadera referente en muchos países, como en Japón. Allí, de toda España solo la eligieron a ella para hacer un documental, de cara a un programa de una cadena de televisión que es una empresa privada que lleva todo el deporte en Japón. La reconocen en muchos sitios: Inglaterra, Australia… pero luego llegamos aquí y nos encontramos con que las empresas nos cierran muchas puertas. Nos encantaría que se involucrasen con nosotros, especialmente las más potentes de Canarias. No todo es fútbol baloncesto o lucha canaria. Hay más deportes: natación, kárate, atletismo… Deportes con sus secciones adaptadas que se las ven y desean para sacar sus proyectos adelante. Así, cuando tienes un buen nadador, se va a la península. En el caso de Michelle no puede ser así porque no tiene tanto autonomía para irse a vivir varios años sola a un equipo de alto nivel, por lo que debe quedarse aquí. Y toca buscar recursos.
DC: Cataluña podría ser la gran excepción a la regla dentro del deporte acuático: natación, waterpolo… ¿Cree que falta mayor cultura deportiva en términos generales en España?
GU: Sin duda. Falta muchísima cultura. Como mencionaba anteriormente, te vas a países como Inglaterra o Australia y ves que son igualmente reconocidos tantos los futbolistas como los nadadores. Te quedas asombrado de esa cultura. Incluso, sobre el deporte adaptado, ya que en esos países se ha trabajado mucho para hacer una inclusión a través del deporte y la vida social. Allí, los deportistas olímpicos están igualmente reconocidos que los paralímpicos. Tienen las mismas facilidades, prestaciones cuando acaban su carrera deportiva…. Pero en España, eso no sucede. Es difícil que en este país una persona con discapacidad se sienta respaldada por la sociedad. Cuesta mucho. En otros sitios, la mentalidad está más que asumida en ese sentido. Muchos no salen adelante porque están excesivamente protegidos, incluso desde el entorno familiar. Entonces, pierden una vida deportiva, laboral o intelectual adaptada. Es un hándicap por el que luchamos. Por ello, el mérito de Michelle para seguir permaneciendo en lo más alto cobra mucho valor.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Nos encantaría que las empresas importantes canarias se involucrasen con nosotros».[/quote]
DC: Se avecina un año duro de competición. ¿Cómo ve a Michelle?
GU: Es una temporada larga, aunque se ha retrasado con el Mundial de Londres. Los Global Games han servido prácticamente como el punto de partida del nuevo curso, donde tuvo una semana de descanso para empezar a entrenar unos cinco días antes. Le ha venido bien para coger confianza en sí misma. Sabe que se le va a exigir estar entre las mejores del mundo. Nos queda un trabajo más bien psicológico por delante debido a lo que se viene, aunque también está el factor físico que es importante. Pero la parte de la mentalidad y la motivación es sumamente importante con ella.
DC: ¿Llega en una etapa de madurez?
GU: Es una etapa donde aterriza mucho más madura que en Londres 2012. A pesar de su discapacidad, ha mejorado muchísimo a la hora de saber que debe entrenar mucho porque, de lo contrario, no llegará al nivel de sus rivales. Tiene que buscar ese equilibrio, siendo consciente de su nivel. A veces, me pregunta por qué tiene que entrenar más que los demás o el resto tienen festivos y ella no. Esas cosas me cuestan que las reconozca durante ciertos días. No le queda más remedio que entrenar los siete días de la semana.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Es difícil que una persona con discapacidad se sienta respaldada en este país».[/quote]
DC: ¿Resulta difícil bucear dentro de esa motivación interna para que Michelle siga peleando día a día?
GU: Cuesta. Se trabaja mucho con la familia en ese día a día. Ya de por sí, la rutina es aburrida porque se trata de dar vueltas en una piscina, luchando siempre con el cronómetro y clavando más o menos los tiempos dependiendo de la etapa de la temporada en la que estés. Ella sabe que existen una serie de competiciones importantes donde debe demostrar que está a un alto nivel. Es un deporte cíclico y repetitivo, donde debes estar plenamente mentalizado. Por ello, para personas con algún tipo de discapacidad intelectual, es duro. Hay autistas muy buenos a nivel asiático y europeo, pero en el caso de Michelle, toca darle un grado de motivación extra porque ella es consciente de muchos aspectos: de que no sale, no tiene vida social y que si quiere tenerla, debe aflojar un poco en términos de entrenamientos. Entonces, estamos en ese punto para que llegue a Tokio dentro de un máximo rendimiento.
DC: La natación es un deporte solitario por la ausencia de ese valor colectivo, de equipo. ¿Se convierte en una losa más psicológicamente?
GU: Depende mucho de uno mismo. No es como el fútbol, donde si falla un jugador, puede salir otro como refuerzo al rescate. Aquí, si fallas tú, no hay remedio. Te preparas durante meses para rendir al máximo nivel durante ese minuto que te toca dentro de la competición. A veces, hemos tenido campeonatos donde ha habido suerte con Michelle, pero en otros pensábamos que llegaba bien y, sin embargo, los resultados no fueron los esperados. Ahora está presente la figura del psicólogo deportivo, pero no todos pueden permitírselo, por lo que los entrenadores estamos un pelín formados para ejecutar esa labor con cierto éxito.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»La natación es cíclica y repetitiva. Dura para personas con discapacidad intelectual».[/quote]
DC: Lleva casi 25 años viendo los toros desde la barrera. ¿Se pone una fecha de caducidad?
GU: Estoy en parte como Michelle: cansado. Es una lucha constante contra molinos de viento, más en un deporte adaptado donde se usa tanto la palabra ‘inclusión’ cuando no es real. La inclusión sería que no te pusiesen trabas para que chicos con discapacidad puedan participar en competiciones convencionales, sino que lo interesante sería, como en otros países, que se focalice esa integración de la natación competitiva junto a la adaptada dentro de la competición. Es una pelea contra unos recursos limitados, además ante una sociedad que no valora o hace comparaciones indecentes. A veces, es doloroso, ya que incluso oyes comentarios despectivos hacia Michelle. Mucha gente no llega a entender que existen muchos tipos de discapacidad. No es lo mismo un Síndrome de Down, donde ves físicamente cómo se supera, a una chica a la que no ves rasgos de ello, lo cual yo llamo discapacidad invisible. Hasta que no lleves un rato tratando con ella, o sobre mucho tiempo juntos en los entrenamientos, no percibes esos bloqueos que afectan en mayor grado que a un deportista convencional.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Estoy en parte cansado. Es una lucha constante contra molinos de viento».[/quote]
DC: Ese ‘castigo’ moral se lo termina llevando uno a su propia casa. ¿Con qué ánimos se levanta uno día a día para seguir batallando?
GU: Porque tenemos un buen grupo de deportistas. Y porque al final nos motivamos unos a otros. Entre todos, vamos saliendo adelante. Aunque te terminas cansando a estas edades. Yo estudié Física y, en vez de dedicarme a dicha carrera, me metí a ser entrenador mientras sacaba adelante las asignaturas. Finalmente, terminé dedicándome más a esto. Estamos locos por conseguir empresas que nos ayuden. Después del fútbol y baloncesto, más notoriedad que Michelle no existe a día de hoy.