Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | ¿Es factible nacer en Gran Canaria pero ser aficionado al CD Tenerife? Afirmativo. Una de esas excepciones a la regla tiene nombre y apellidos: Sifrido Nuez. Nació en la isla vecina, pero es un fan confeso del equipo blanquiazul. Desde Deporpress, hemos contactado con él para que nos cuente su historia.
La afición de Sífrido por el fútbol arranca tarde, pero a tiempo. En el paso previo a la adolescencia, descubrió un equipo canario que vestía con sus colores favoritos: blanco y azul. El representativo tinerfeño acudió presto como cupido, lanzándole directamente una flecha hacia el corazón. “No me gustaba el fútbol. Apenas sigo este deporte en general, pero de repente me surgió una pasión repentina. A los once años, descubrí que había un club que vestía con mis colores preferidos. Ese equipo jugaba en Primera y en la UEFA –temporada 96/97-. Me llamó la atención y, desde entonces, nació mi pasión”, confiesa sobre sus primeros pinitos con el ‘Tete’.
Como birria, no esconde que es un sufridor más. “Lo disfruto viéndole, pero otras muchas veces lo padezco. Intento verlo siempre, pero si no es posible, busco la manera para seguirlo a través de otras plataformas, como la radio. Siempre estoy pendiente”.
¿Qué supone defender los colores del eterno rival en ‘territorio enemigo’? Sifrido responde que en la edad adulta todo es más sencillo, pero que de pequeño sufrió acoso, simplemente porque remó a contracorriente y se salió de lo estandarizado en la sociedad. “No voy a engañarte. Cuando dije de pequeño que era del CD Tenerife, me hicieron mucho bullying en el colegio. Diferentes compañeros se dirigían hacia mí en tono burlesco e, incluso, violento, aunque no de forma física”. Prejuicios que se trasladaron a una nimia parte de su familia. “A alguno le costó entenderlo, pero la familia en general se lo tomó bien. Sin embargo, uno de los miembros de mi familia fue incapaz de respetar mi simpatía por el club blanquiazul”.
Por fortuna, es un episodio que forma parte del pasado, pero que da muestras de lo peligroso que llega a ser el fanatismo en cualquier ámbito del deporte y de la vida. “Desde siempre, cuando mi familia se entera de que gana el Tenerife, se alegran por mí. Me felicitaron cuando subió a Primera y a Segunda. En edad adulta, se normaliza más. Además, me ayuda moverme en un entorno menos futbolero en cuestión de amistades. Apenas tengo contacto con gente aficionada a este deporte, a excepción de aficionados al CD Tenerife. Aún así, a quienes conozco y son de la UD Las Palmas, tampoco me dicen nada en ese sentido”, expresa.
Antes de entrar en clave de derbi canario, este grancanario residente en Las Palmas de Gran Canaria -y natural de Arucas- nos cuenta un poco más sobre sus gustos tinerfeñistas. “Sergio Aragoneses es el jugador que más me ha marcado. Por su historia, ya que vivió dos etapas diferentes aquí y tuvo un afán de superación con el cáncer que me marcó bastante. Además, dio el callo en su segunda etapa, cuando peor estábamos, metidos en Segunda B. Siempre se sacrificó en beneficio del equipo”, agrega sobre uno de sus grandes referentes.
En cuanto a partidos especiales, señala dos. Uno en el Heliodoro, y otro en Santo Domingo. “Vencimos 1-3 a la AD Alcorcón, durante el año del playoff con Martí. Fue un año que me cogió en Madrid por diferentes motivos, así que cuando el Tenerife jugaba cerca, me daba siempre que podía un salto. En esa ocasión, lo viví con un amigo bastante cercano, así que como encima ganamos, salió todo genial. Fue una temporada bonita, a excepción del final”. En el templo blanquiazul, recuerda otro de la misma campaña: “El 1-0 al Getafe, en la ida de la final del playoff de ascenso a Primera. Lo viví intensamente y fue bastante bonito, ya que además me reencontré con amigos de Tenerife. Una semana después, vino el duro y decepcionante golpe en Getafe”.
A solo unos días de una fiesta del fútbol canario que pasará a la historia por ser a puerta cerrada, debido a la pandemia mundial, expresa cómo lo vivirá el. “Será difícil, pero probablemente lo vea solo, ya que no me gusta ir a un bar a ver un partido. Además, tampoco conozco a aficionados blanquiazules con quienes pueda vivirlo aquí, en Gran Canaria”.
Con vistas al pasado, no se decanta por un derbi en el Heliodoro o el Estadio Gran Canaria. “Diría que prefiero un derbi aquí, en mi isla, pero básicamente porque me ahorro el viaje (ríe). Los dos tienen su encanto. Son diferentes, pero los disfruto por igual”. No obstante, valora cuál ha sido el clásico del archipiélago que ha disfrutado con mayor pasión. “El que más me marcó fue un empate a uno, con gol de Maxi Pérez –temporada 2014/15-. Fue mi primer derbi en el Estadio Gran Canaria acudiendo entre la afición visitante, es decir, la blanquiazul. Había ido anteriores veces, pero camuflado (ríe). Lo viví de manera única, ya que ese día expresé abiertamente en mis redes sociales que iría a ver el partido como aficionado blanquiazul, dándome igual lo que otros pensasen de mí”.
No hemos dejado pasar la ocasión para preguntarle qué jugadores vestidos en un pasado de amarillo le hubiese gustado verlos con la elástica tinerfeña. “Uno que me hubiera encantado hubiese sido Juan Carlos Valerón. Era pura magia. Otro jugador que me gustó siempre fue Vitolo Machín”.
Cuestionado sobre el pique sano, es una característica de la que huye. “Suelo evitarlos. No tengo un carácter fuerte, sino que soy bastante tranquilo. Evito este tipo de enfrentamientos. Soy bastante pacífico en ese sentido, de modo que no me gusta bromear sobre ello”. Asimismo, deja claro que la UD Las Palmas “es el equipo de mi isla, pero poco más”, aunque no por ello desea las desgracias ajenas. “No me alegro en absoluto cuando le va mal. De hecho, lo que pasó el famoso día del no ascenso contra el Córdoba no me hizo ninguna gracia. Sentí pena por varios amigos, ya que se quedaron hechos polvo durante esos días. De pequeño, como sufría acoso en la escuela, sí llegué a sentir mayor rechazo por cómo me trataban mis compañeros, diciéndome a mí mismo ‘que se jodan estos’ cuando la UD perdía algún partido, pero ya no es así”, puntualiza.
Por último, de cara a un pronóstico para el domingo, apunta a un empate: 1-1. “Creo que sacaremos un punto, pues estamos repitiendo bastante dicho signo esta temporada”. Y se anima con el goleador. “Suso, así lo caldeamos, que siempre le insultan a él en los derbis (ríe entre bromas)”.