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Gorgorito

Por Chus de León

Gorgorito está triste. Anda de acá para allá con su mazo de madera dando golpes a diestro y siniestro como si no hubiera un mañana a todo el que no obedece lo que él dice, y si no piensas como dice Gorgorito dice que hay que pensar prepárate… porque Gorgorito no perdona y te persigue con sus obsesiones enviándote a sus títeres como siempre ha hecho. Pero tranquilo… no tienes en realidad que preocuparte, ya que sus golpes no hacen daño alguno.

A veces, Gorgorito se disfraza de otros personajes y hace como que repiten su mensaje y todo el mundo piensa igual, e incluso hasta se aplaude a sí mismo… La gente se ríe cuando le ven haciéndolo y le señalan con el dedo mientras comentan al oído lo ridículo de lo que hace… porque lleva años haciéndolo… pero claro, ya todos conocemos su papel y es divertido hacer como nos intenta tomar por tontos… y hacemos como que lo logra para que Gorgorito no se traume, al fin y al cabo, somos generosos.

Y es que a Gorgorito, como buen machango de su propio cuento, le gusta ajusticiar y apalear. A los niños ya les aburre la cosa por lo cogida que le tienen la matrícula desde hace mucho y solo siguen en el parque la granja los que no tienen nada productivo que hacer, los que recogen las entradas que Gorgorito les ha dado… o simplemente los que se ríen ya de sus golpes absurdos, como el que ve al tonto de la clase hacer monadas cuando la profe ha salido. A él, tener gente delante mirándole le hace creer que es bueno en lo que hace y sigue a lo suyo… enfangándose en un pozo que no hace sino confirmarle a la gente que hace mucho que se perdió en su personaje.

Y es que ya ni el resto de marionetas quieren a Gorgorito, no conserva respeto alguno en su gremio y los que comparten obra teatral junto a él lo hacen por intereses personales, y solo desean que llegue la hora de irse a casa tras la función para no tener que verle más ese día… entre bambalinas comentan con otros que no le darían ni la hora… peeero, delante suya fidelidad eterna, que con Gorgorito nunca se sabe y mejor que piense que estás con él.

En el fondo, Gorgorito no tiene por qué preocuparse, le comprendemos desde hace mucho y sabemos que cuando la función salga bien y todos brindemos de alegría volverá a saltar con el resto de la gente como si nada hubiera pasado (que eso se le da muy bien) y hacer como que respeta a todos y no pensaba lo que pensaba. A pesar de todo le daremos cariño y le pasaremos la manita por arriba, que la soledad es muy mala y tiene que recuperarse….

Eso sí, todos sabemos que será hasta que lo vuelva a hacer… que el que hace un cesto hace ciento…

Ánimo Gorgorito!!