Redacción Deporpress | El golpe que ha dado sobre la mesa el Tenerife en el Francisco de la Hera ha sido indudable. Ninguno tenía dudas de que este equipo estaba compitiendo a gran altura durante este pasado mes de enero, pero quedaban ciertas dudas en torno a las prestaciones que ofrecerían los pupilos del ‘Pipo’ Baraja lejos del Heliodoro. Era la asignatura pendiente. Y se ha firmado un partido cerca del sobresaliente frente a un rival directo, de mala memoria histórica y con el jugador número doce en la grada.
El ‘Pipo’ ha sabido reconducir a los suyos. Cuando todo parecía un drama una vez visto lo de Riazor, ha cogido el mes de enero por las patas para darle una vuelta tremenda a sus pupilos. Una plantilla con confianza, en alza, que cree desde un modelo más conservador pero que está siendo altamente efectivo. Y sin perder visos de cara a portería. Porque hoy cayeron cuatro, sin Joselu como protagonista. Una noticia que da más valor y positivismo hacia la línea creciente donde, siempre en una imprevisible Segunda, los corazones birrias toman oxígeno para respirar más tranquilos.
Tocó achicar balones en un primer cuarto de hora donde el Extremadura puso un grado más, auspiciado por la sobreexcitación de una grada volcada. Desde entonces, el tsunami extremeño se fue apagando para que el Tenerife le quitase el mando. Teledirigió a partir de entonces, bajo un excelso partido en líneas generales, pero con mención especial para tres nombres propios: Moore, Dani Gómez y Alberto. Todos ellos, más o menos discutidos durante el presente curso, aprobaron una nueva oposición con nota altísima. Una línea que se vio acompañada con un buen comportamiento de los laterales, un Sipcic que va al alza pese a ciertos errores, y a una sala de máquinas que es un verdadero lujo para la categoría cuando los Luis-Aitor están a punto. A ello, se unieron en un clima positivo, una buena carta de presentación de Javi Muñoz –asistencia incluida-.
Porque los birrias fueron mejores que su rival, donde solo pudo meter mano al buen cerrojo blanquiazul con dos errores puntuales. Y el average ganado. Ya van 32, mientras que quedan otros 18 para atar la permanencia. Unos deberes que se están entregando en los plazos correctos, con una doble prueba en las dos próximas semanas, pero jugando en casa. El Tenerife suma 12 dianas en los últimos 6 partidos ligueros -17 en 8 si contamos Copa-, con 7 en contra -11 si añadimos los de Athletic y Valladolid-. 13 de las últimas 15 unidades en juego sumadas. Ni el más optimista lo habría firmado después del jarro de agua fría en Coruña.
Baraja ha jugado bien sus cartas para levantar a un club que se iba muerto a navidades. Quizás en un parón que vino bien para despejar la mente y recargar pilas. Porque la vida es un juego psicológico donde si te haces pequeño, te comen. No ha sido así en un Tenerife que, cuando más difícil lo tenía para caer en una dinámica de alarma roja, supo reaccionar a tiempo. Porque el volcán sigue en erupción, echando lava. Que siga así.