Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El CD Tenerife asaltó Vallecas este domingo, estadio en el que no ganaba un partido de Liga desde la temporada 1996-97.
Un gol de Fran Sol mediada la segunda parte fue suficiente para dar tres puntos de oro a los blanquiazules, que dejan atrás el sinsabor de Lugo y el frustrante empate en casa contra el Fuenlabrada, dando un nuevo paso adelante.
Desde la llegada de Ramis este equipo, juegue más bonito o más feo, es reconocible, y le bastó (que no es poco) jugar con orden, intensidad y paciencia, para ganar a un aspirante al ascenso directo; en definitiva un triunfo que debe suponer un cambio de chip de ahora en adelante.
Ramis resolvió la duda de la portería manteniendo a Dani Hernández en el puesto, dejando a Serantes en el banquillo y retrasando una semana el debut de este, al igual que empezaron en el banquillo Sergio González y German Valera, los otros dos fichajes de invierno.
Optó el preparador de los insulares por Sipcic y Pomares en la defensa en las vacantes que dejaron Bruno Wilson y Álex Muñoz, mientras que tampoco quiso retocar el centro del campo, a pesar de tener opciones de banda específicas como Suso, Bermejo y Germán Valera. Así, Valentín Vada volvió a empezar como interior.
Eso sí, le cambió la pareja a Aitor Sanz. Ramón Folch fue titular en lugar del canterano Javi Alonso, mientras que sí mantuvo la dupla atacante Apeh- Fran Sol.
No salió mal el representativo al partido, a sabiendas de que el Rayo sería el dominador de la posesión. Y a pesar de un primer disparo de Andrés Martín (3’) que obligó a intervenir en dos tiempos a Dani Hernández, Sipcic dispuso de una buena oportunidad (8’) poco después.
Los defensas eran los que más peligro llevaban de momento. Moore (18’) remató de volea en una jugada ensayada de saque de esquina, pero no encontró portería.
Y el partido, que ni mucho menos era una oda al fútbol, decayó con el paso de los minutos, con un Rayo estéril en ataque y un Tenerife tan cómodo con sus tres líneas (4-4-2) en bloque bajo, como torpe a la hora de salir hacia adelante.
Fueron 25 minutos de la más absoluta nada por parte de los dos equipos, así que ahorraremos al lector palabas y líneas vacías, y pasamos a la segunda parte.
Pero seguimos ahorrando golpe de tecla en la segunda parte, en la que el guion era el mismo, sin ocasiones de peligro, hasta que Joni Montiel se sacó un zapatazo lejano que repelió como pudo Dani Hernández (59’), tras botarle a pocos centímetros de su posición.
Retiró Iraola a Mario Suárez (60’) que estuvo cerca en dos ocasiones de ver la segunda amarilla, ingresando Comesaña en el centro del campo y haciendo debutar también en el ataque a Guerrero, mientras Ramis tiraba de Bermejo (62’) en lugar de Vada para dar más verticalidad al equipo.
Y de una acción aislada, con un saque de esquina regalado por los locales nació el tanto que adelantó a los tinerfeños. Fran Sol hizo gala de su olfato goleador al pescar un balón en el punto de penalti, para rematarlo por bajo (0-1, 64’).
Con ventaja en el marcador el segundo cambio de Ramis fue un claro mensaje: Entró Javi Alonso para apuntalar el centro del campo y se sentó Apeh (68’). El canterano se situó por delante del doble pivote y unos metros por detrás de Sol, para presionar la salida de balón local.
En el Rayo se retiró un central, Saveljich, para que entrara un delantero centro como Ulloa (71’), retrasándose Fran García al lateral zurdo y Martos reubicándose como central; en cualquier caso los dos entrenadores habían puesto sus cartas sobre la mesa para la recta final.
Bermejo también lo intentó desde la frontal, pero su lanzamiento le salió por el centro sin crear muchos problemas a Luca Zidane (74’). Dani Hernández también apareció para, a los 80 minutos, salvar el empate a remate de cabeza de Catena.
Quiso cerrar Ramos el partido con un triple cambio con el que jugar con un 1-5-4-1. Entraron Kakabadze, Alberto y Joselu en los lugares de Nono, Folch y Fran Sol. Alberto se incrustó entre Sipcic y Carlos Ruiz, y Kakabadze se situó por delante de Moore, ocupando el puesto de Nono.
Empujó el Rayo, hundiendo más al Tenerife en su defensa, pero lo cierto es que Dani estuvo seguro para coger los balones aéreos, o despejarlos. La victoria se puso más de cara cuando Galech Apezteguía expulsó con roja directa al central Catena, que soltó una patada en un salto a Carlos Ruiz. Arcediano Monescillo, desde el VAR, avisó a su compañero que, tras revisar la acción, dejó con diez a los de Iraola.
Pudo sentenciar Bermejo con un cabezazo que se estrelló en el palo (90+5’) tras el enésimo centro de calidad de Moore esta temporada desde la derecha, muriendo ya el partido con un Rayo desesperado y un Tenerife que celebró como si ganara un título una victoria tan trabajada como merecida.
FICHA TÉCNICA
Rayo Vallecano (0): Luca Zidane; Advíncula, Catena, Saveljich (Ulloa, 71’), Fran García; Mario Suárez (Santi Comesaña, 60’), Trejo; Andrés Martín, Joni Montiel (Guerrero, 60’), Álvaro García (Martos, 46’); Antoñín.
Entrenador: Andoni Iraola.
CD Tenerife (1): Dani Hernández; Moore, Sipcic, Carlos Ruiz, Pomares; Vada (Bermejo, 62’), Aitor Sanz, Folch (Alberto, 84’), Nono (Kakabadze, 84’); Fran Sol (Joselu, 84’) y Apeh (Javi Alonso, 68’).
Entrenador: Luis Miguel Ramis.
Goles: 0-1 (64’) Fran Sol, remata desde el punto de penalti tras un saque de esquina.
Árbitro: Iosu Galech Apezteguía (Comité navarro). Asistido en las bandas por Alonso López y Estévez Iglesias. Amonestó por parte local a Mario Suárez (26’), Saveljich (47’), Trejo (75’), Fran García (90+5’) e Iván Martos (90+8); y por los visitantes a Aitor Sanz (10’), Dani Hernández (81’), Carlos Ruiz (87’) y Joselu (88’). Expulsó con roja directa (90+4’) al local Catena por dar una patada en un salto a Carlos Ruiz. VAR: Dámaso Arcediano Monescillo.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 24ª jornada de Segunda División, disputado en el Estadio de Vallecas, Madrid. El CD Tenerife vistió con su indumentaria solidaria negra con motivos rosa. El Rayo Vallecano lo hizo con pantalón y camiseta blanca, esta con una franca diagonal roja.