Redacción Deporpress | Difícil aguantar un jarro de agua fría como el de esta derrota. El partido más especial de la temporada termina con un resultado demasiado abultado. El 1-4 para el Valladolid no hace justicia a lo visto en el terreno de juego. El Tenerife empezó el partido con la iniciativa y encerrando a los visitantes a base de empuje. Durante todo el partido le plantó cara al partido aunque el resultado fuese adverso, hay que destacar ese esfuerzo de los chicos de Ramis.
Ahora toca mirar sobre qué efectos tiene esta derrota, tanto en la clasificación como en las sensaciones. La derrota por diferencia de tres goles hace que los blanquiazules pierdan su ventaja en el ‘gol average’ frente a los pucelanos. En caso de empate a puntos, el Valladolid estaría por encima por lo que complica aún más las opciones de ascenso directo. Era una oportunidad de oro para aprovechar el pinchazo del Almería y tener una opción de plaza de ascenso directo dentro de dos jornadas, cuando el Almería visita el Heliodoro. Toca levantar la cabeza y saber que los partidos de esta exigencia son de decisiones en los últimos metros, hay que dominar las áreas.
Ahora por delante el Tenerife tiene una visita a Gijón para medirse ante el Sporting. Tres puntos en juego de necesidad para los isleños si quieren empezar a cerrar la herida de estas dos derrotas consecutivas. El equipo se mostró comprometido pero sin acierto, Ramis jugará un papel clave una vez más a la hora de alentar y motivar a los suyos de cara al próximo encuentro.