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[@Golcondomina] Un príncipe bajo los palos

El fútbol africano vivió un auténtico boom en la década de los 90. La participación de Camerún en el Mundial de Italia, su buen juego y simpatía que despertaba, hizo que la Europa futbolística se fijara en el continente que, muy posiblemente, más ama el fútbol.

Fueron muchos los jugadores africanos que llegaron a España, muchas las anécdotas que se pueden contar de los mismos, pero pocas como la de Peter Rufai, portero nigeriano que jugó en el Deportivo de La Coruña y el Hércules.

Rufai llegó ya con 33 años a Primera División, después de hacer sido el meta titular de Nigeria en el Mundial de Estados Unidos 94 y Francia 98, y tras haber tenido una trayectoria más o menos importante en clubes belgas y portugueses. No destacó por sus actuaciones, más bien por todo lo contrario, pero sí por su situación personal: era el heredero del Rey Rufai de Idimu, una región de la ciudad de Lagos, antigua capital de Nigeria. Nunca lo quiso contar y con razón. Una vez se supo fueron innumerables los reportajes que lo mostraban, con trono y túnica incluidos, bajo titulares tan poco ingeniosos como El Rey de la Portería.

Con siete hermanos, su padre tuvo ocho esposas, Rufai fue el elegido para hacerse con el trono, aunque nunca pareció interesarle lo más mínimo. Su vida podía haber sido mejor con su faceta principesca, pero él prefirió el balón: «A mi familia no le gusta el fútbol, quieren que vuelva, pero no quiero vivir en un palacio, con guardaespaldas y con una fortuna que no he ganado con mi trabajo… Quiero decir tacos cuando me apetezca».

Aquello nunca fue entendido en Idimu. Siendo jugador del Deportivo, ante la muerte de su padre, fueron sus familiares los que le recomendaron no viajar a Nigeria ya que su integridad física corría peligro. Sus súbditos no entendían que aquel espigado portero prefiriera ponerse los guantes a vivir una vida palaciega. Sus hermanos, además de otros clanes lucharon por el poder, así que Peter optó por marcharse a Portugal, jugar allí a fútbol y fundar una escuela de porteros lejos de su Nigeria natal. Jamás volvió a ocupar el trono. Prefirió el fútbol.