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[@Golcondomina] Teka, primer anunciante en la camiseta

Por @JoseFelipem | No son buenos tiempos para los patrocinios deportivos, ni de ningún tipo, pero lo cierto es que una de las cosas que más se le echa en cara a la directiva del CD Tenerife es que no haya sido capaz de encontrar espónsor para su elástica. Aunque ahora nos parezca algo habitual, lo cierto es que ‘vender’ la camiseta es más reciente de lo que parece.

El 27 de diciembre de 1981, en un encuentro entre Real Madrid y Racing de Santander disputado en el Santiago Bernabéu, se pudo ver al primer equipo español de la historia en lucir publicidad en sus camisetas. No, no fue el conjunto local, sino el visitante el que tuvo ese honor.

Teka, multinacional alemana de electrodomésticos, fue la encargada de comenzar con un soporte que, aún a día de hoy, sigue siendo vital en cualquier entidad a la hora de poder recaudar fondos para su presupuesto. El hecho de que una de sus sedes centrales estuviera -y siga- en Santander, animó a la compañía a llevar a cabo un patrocinio deportivo con el que continúan hasta día de hoy siendo una empresa que siempre ha apostado por el deporte.

Para el recuerdo queda aquel Teka Cantabria de balonmano -ganador de una Copa de Europa y dos Recopas- o el Grupo Deportivo Teka de ciclismo de Marino Lejarreta. En la actualidad, Teka patrocina, entre otros, al Real Madrid de baloncesto.

Después del Racing llegaría Zanussi, con el Real Madrid y años más tarde, Mita, con el Atlético de Madrid y Caja de Ahorros de Valencia con el Valencia CF. Por contra, los últimos clubes que apostaron por lucir publicidad en su camiseta fueron el Athletic Club de Bilbao (Petronor, en la temporada 2008/2009) y el FC Barcelona (Qatar, en el año 2011) poniendo punto y final a su política de tener su camiseta inmaculada.

El Racing fue el primero en España, pero para descubrir qué club fue pionero en el mundo hay que viajar hasta Alemania. El Eintracht Braunschweig, el 24 de marzo de 1973, luciría frente al Schalke 04 publicidad de la conocida bebida alcohólica Jägermeister. Un escándalo económico propició que se produjera dicho patrocinio por unos 28.000 euros, toda una fortuna para la época. La entidad necesitaba solventar sus problemas con urgencia, algo que parecieron no entender sus aficionados, que dijeron que el Eintracht había manchado su típica casaca amarilla.

Curiosamente, a pesar de aquel dinero, acabarían descendiendo esa misma temporada.