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[@Golcondomina] Los polacos de Osasuna

En el verano de 1989 Osasuna firmaba a un delantero del Górnik Zabrze, un modesto club de la región de Silesia. Pocos esperaban que Jan Urban se iba a convertir en historia del club rojillo y, mucho menos, que aquel fichaje iba a significar el primer integrante de un clan que dio tardes de gloria a los hinchas en el Sadar.

Solo dos cursos más tarde, gracias a los goles de Urban y Ziganda, el Osasuna lograba la mejor clasificación en Primera División de su historia hasta el momento, un cuarto puesto, después de que a los navarros solo pudieran superarles Real Madrid, FC Barcelona y Atlético de Madrid. Para el recuerdo quedarán los tres goles que le hizo al Real Madrid en el Bernabéu, en una noche mítica en la que el Osasuna se impuso por 0-4 al Real Madrid.

Aquel fichaje funcionó y el carácter de Urban hizo que se adaptara perfectamente a Pamplona, por lo que la directiva osasunista volvió a acudir al mercado polaco para, en esta ocasión, firmar a un delantero rapidísimo: Roman Kosecki.

Urban y Kosecki serían los delanteros del Osasuna en la temporada 92/93, anotando 7 y 8 goles respectivamente. Una de las anécdotas más curiosas de Kosecki en su etapa en el Sadar fueron las imágenes mostradas por Canal Plus, en las que se podía ver como el delantero, tras llegar tarde de un encuentro con su selección, fue directamente al Sadar para jugar la segunda parte de un encuentro. Más tarde jugaría en el Atlético de Madrid con la difícil tarea de hacer olvidar a Futre, algo que no logró, antes de jugar en los Chicago Fire, anotando el primer gol de la historia de esta franquicia. Como curiosidad, actualmente se dedica a la política en su país.

Osasuna había acertado hacer pleno con sus dos fichajes polacos por lo que en el curso 93/94 siguió a lo suyo, firmando esta vez a Ryszard Staniek y Jacek Ziober. No lo harían nada mal -serían los mejores- en una temporada en la que Osasuna dio con sus huesos en Segunda, viendo como su ídolo Jan Urban hacía las maletas rumbo a Valladolid. Al no ascender la temporada siguiente, los dos nuevos polacos abandonaron el Sadar.

El último polaco de Osasuna respondía al nombre de Miroslaw Trzeciak y también quedaría grabado en la historia de la entidad. Este delantero sería el encargado de hacer el gol frente al Recreativo de Huelva que permtía a los navarros ascender a Primera en el curso 99/00. Jugaría en la máxima categoría con Osasuna antes de marcharse al Poli Ejido, de Segunda.