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Garitano vuelve a donde fue feliz

Redacción Deporpress | Garitano vuelve a donde fue feliz. El entrenador del CD Tenerife regresa este miércoles a un destino donde vivió sus mayores éxitos en su carrera como técnico. Leganés es un lugar especial para el vasco, en un recinto como Butarque, donde vivió numerosas alegrías en clave pepinera.

Después de su paso por los banquillos del Alicante, Castellón Orihuela o Alcoyano, Asier asumió el proyecto deportivo del ‘Lega’ en Segunda B, con una llegada que se produjo en 2013. Allí, cayó de pie, ya que su entrada en el club supuso un importante punto de inflexión.

Al primer intento, devolvió a Segunda División a la entidad madrileña, después de deambular durante una década consecutiva por Segunda División B. Lo hizo a través de un estilo de juego que priorizaba la solidez defensiva, en una receta de éxito que le proclamó subcampeón de su grupo en la 2013/14, certificando el retorno al fútbol profesional en la fase de ascenso contra L’Hospitalet.

Picando piedra desde abajo, Garitano se fue fabricando su propio hueco en el fútbol profesional. Siguió en los pepineros y, después de consolidarse en la vuelta a Segunda (14/15), firmó su único ascenso hasta la fecha a Primera División en la 15/16, hito que consiguió mediante el ascenso directo como segundo clasificado (74 puntos), a solo uno del campeón: el Deportivo Alavés (75). Fue una temporada sin precedentes, ya que el Leganés era por primera vez equipo de la élite española después de 88 años de historia.

Subió y se mantuvo. Durante dos campañas consecutivas, el Leganés ató la permanencia en la Primera División bajo su dirección como máximo responsable del cuerpo técnico. Una trayectoria que tuvo su recompensa en la 18/19, donde puso fin a su etapa pepinera para unirse a un reto deportivo grande: la Real Sociedad. Una aventura efímera, ya que los malos resultados se cobraron su puesto tras 17 jornadas.

Al curso siguiente firmó en el Deportivo Alavés, siendo reemplazado en la 34ª jornada del Glorioso en otra aventura en la categoría de oro.

En la 2020/21, volvió en una segunda etapa a Butarque, sustituyendo a otro exblanquiazul como José Luis Martí. Clasificó al equipo al playoff de ascenso, pero fue eliminado por un Rayo Vallecano en semifinales, que a la postre subió a Primera. A la siguiente campaña, no tuvo la misma suerte y fue cesado.

Como rival del Leganés, ha comandado tres partidos: uno dirigiendo a la Real Sociedad y dos al Deportivo Alavés. Todos acabaron en empate (2-2 con los donostiarras en Butarque) y 1-1 con el Glorioso (uno en Butarque y el otro en Mendizorroza).

Estuvo una temporada alejado del foco mediático y de los terrenos de juego hasta que la dirección deportiva lo reclutó para la causa como sustituto de Luis Miguel Ramis durante este pasado verano.

Garitano vuelve a donde fue feliz