Redacción Deporpress | Causa, efecto. La derrota del CD Tenerife contra la UD Almería (0-1) ha dejado a un principal ‘perjudicado’ dentro de la escena blanquiazul: Alberto Jiménez. El canterano majorero complicó la vida a los de Ramis con una entrada a destiempo antes del descanso, y las reacciones no se hicieron esperar en redes sociales.
El futbolista tinerfeñista ha entrado en una vorágine autodestructiva, a raíz de los hechos en pretérito en un local de alterne de la ciudad santacrucera. Desde entonces, ha perdido los mandos de la titularidad, con minutos más bien residuales, y midiendo mal en algunas de sus actuaciones, que han acabado con el máximo castigo a través de goles en contra o expulsiones como las sufridas ante Girona o este viernes frente al Almería, ambas por roja directa.
Ante el carrusel de insultos e improperios en redes sociales, siempre injustificables, el polivalente futbolista ha decidido cerrarse una de sus cuentas oficiales en redes sociales: Twitter. Una medida que no es desconocida dentro del seno del CD Tenerife, pues en su momento ya fue tomada por otros futbolistas como José Naranjo o Cristo González ante la secuencia de faltas de respeto referidas hacia su persona.
Condición de reincidente
Para Alberto, es su sexta expulsión desde su entrada al fútbol profesional. Las cuatro sufridas en el CD Tenerife siempre han venido de forma directa, sin doble amarilla de por medio.
Además de la entrada a destiempo a Carvalho, en la primera vuelta volvió a ser el centro de atención cuando se fue expulsado a los 20 minutos de entrar al verde. En un duelo contra el Girona, se metió en un lio con una tangana ante Nahuel Bustos que derivó en su expulsión.
En la campaña 2015/16, también fue expulsado por doble partida. En Pucela, derribó como último hombre a Rodri, en una acción del juego que terminó en penalti y gol vallisoletano; fue el primero de una goleada en Zorrilla (4-1). En ese mismo curso, un codazo propinado sobre Merino –jugador del CA Osasuna- dejó al Tenerife en inferioridad numérica desde el 51’.
En su cesión dentro del Valencia Mestalla (2014/15) vio la caseta dos veces, pero por doble amarilla.
Con contrato hasta junio de 2023, y un año aciago, está por ver qué sucede con el futuro de Alberto como jugador del CD Tenerife, donde no es la primera vez que se rumorea su salida.