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Francis Díaz: «Es el partido del que me marcho más triste de toda mi vida»

Redacción Deporpress | Síntomas de impotencia. El entrenador de la UDG Tenerife, Francis Díaz, se desahogó en los micrófonos de COPE Tenerife durante el pospartido, donde una polémica actuación arbitral birló el sueño de unas semifinales de la Copa de la Reina al representativo tinerfeño.

Disgustado con el arbitraje.- “No voy a comentar nada. Quien haya estado aquí, lo ha visto. Estoy disgustado por las chicas, pues ves la impotencia en el vestuario. Pero si hablo, los problemas serían mayores. Prefiero centrarme en ellas, en ayudarlas a recuperarse. Lo de hoy no ha sido injusto, sino lo siguiente. Hemos puesto todo dentro del terreno de juego, teniendo el balón y siendo superior con la pelota, con las mejores opciones. Lamentablemente esto no se ha visto por televisión porque, si hubiese sucedido así, verían el escándalo. Hay dos penaltis a Koko donde directamente la tiran y no se señala nada. Hasta las jugadoras del Levante se echaron las manos a la cabeza en el banquillo. Me preocupa el estado anímico de las niñas, pero no puedo estar sino más que orgulloso de ellas. Hemos sido un equipo superior, pero no podemos manejar este tipo de circunstancias. Creo que es el partido de toda mi vida en el que me voy más triste de un terreno de juego tanto como jugador y entrenador. No nos han dejado. Si hablo más, me causaría un problema. No conocía de nada a la colegiada, pero yo venía a jugar un partido”.

Una expulsión condonada.- “En la falta nuestra, hay una agresión de por medio. Silvia (Doblado) está con el labio roto; y otras tres con el pómulo roto. Nos dice que no puede sancionarla con expulsión porque ha pitado una falta anterior, pero si hay una agresión, da igual que haya o no falta o el balón esté o no en juego. Saca el brazo y le rompe el labio. Me quedo sin palabras. No puede justificarse. Se te queda una cara de idiota”.

Orgulloso.- “El equipo ha hecho un partido enorme, con presencia en campo contrario y maniatando a todo un equipo como el Levante, situado segundo en Primera Iberdrola y con grandes jugadores. Mi equipo no merece un diez, sino un veinte”.

Vestuario.- “Están llorando, con una impotencia tremenda. Puedes llorar de impotencia porque puedas tener esa sensación de que has podido hacer más, pero los llantos de hoy son de impotencia. No hay nada peor en la vida que llorar por eso, pues significa que te ponen todos los obstáculos para que no lo consigas. El vestuario ahora mismo está completamente roto. Mi trabajo es intentar levantarlas, darles aire y esperemos que mañana se vea con otro prisma. Tenemos que levantar el escudo y a una isla”.

Momento de su expulsión.- «Juro que no tengo un calentón, sino tristeza. Me han expulsado estando triste, no caliente. A Aline le arrasan literalmente la pelota de las manos y… A mí me dice que como en la primera parte no había pitado una falta donde creía que se había equivocado, pues que esta tampoco la pita. Y es el gol. Pero bueno, toca olvidarse y seguir trabajando».