Redacción Deporpress | Dispuesto a cubrir con garantías uno de los males endémicos históricos del CD Tenerife: el puesto de lateral izquierdo. Carlos Pomares aterriza en libertad en la Isla, sumando un nuevo refuerzo donde parece que la palabra de Fran Fernández ha sido decisiva para que Juan Carlos Cordero recale en el representativo. Porque este jugador valenciano es un futbolista que conoce bien al míster blanquiazul. «Ha sacado lo mejor de sus futbolistas y en Tenerife seguro que será igual», aseguraba el propio lateral en sus primeras declaraciones a medios oficiales del club.
Pomares se convirtió en uno de los favoritos del técnico almeriense en su reciente etapa en la AD Alcorcón. Tanto fue así, que le quitó el puesto de la titularidad a uno de los veteranos: el exblanquiazul Carlos Bellvís. Rondando los 2.300 minutos entre Liga y Copa, sus condiciones y regularidad se ganaron la confianza del nuevo inquilino del banquillo insular.
Con experiencia durante las tres campañas previas en Segunda, destaca especialmente por su despliegue físico y buenos mecanismos defensivos, aunque no exento de calidad para incorporarse con criterio al ataque. De esos llamados laterales cumplidores, quienes raramente te bajan de un seis. Otros atributos son su buen golpeo desde media distancia, donde ya ha metido tantos de bella factura como este último curso a la Ponferradina, e incluso facilidad para generar peligro en el juego aéreo. Además, en el fútbol moderno, cumple con otro de los requisitos que encantan a un técnico: la polivalencia. Carlos Pomares puede desempeñarse también como central e, incluso, en posiciones más avanzadas dentro del carril izquierdo, lo que lo convierte en un jugador comodín.
A priori, Pomares pujaría por un puesto por Álex Muñoz, donde el alicantino plantará enorme batalla si no vuelve a la posición teórica de inicio: central.