Redacción Deporpress | La mala suerte había impedido que Aridane Santana elevase, de manera considerable, su cuota goleadora en la máxima categoría del fútbol de Tailandia. Su poderío en el juego aéreo es incontestable, y jornada tras jornada acumulaba ocasiones, que por uno u otro motivo o terminaban de transformarse en tantos para su equipo.
Sin embargo, esa mala racha quedó atrás, muy atrás, este fin de semana, cuando el gigante grancanario emergió con toda su fuerza para convertir su primer hat-trick en el balompié tailandés (con permiso de su compañero Praweenwat, quien pudo tocar el balón en el último de sus aciertos). Y lo hizo, además, con certeros cabezazos frente a los superados zagueros del Army United (3-3), que poco pudieron hacer ante la contundencia rematadora de la que hizo gala el ex del Tenerife.
A miles de kilómetros de sus añoradas Islas Canarias, Aridane Santana no pierde la sonrisa. Y mucho de su parte para que así asea la pone el pequeño Aitor, quien celebró a lo grande, desde el propio césped, la gesta de su orgulloso papá. Tan tierna imagen fue difundida el propio Bangkok Glass, a través de Facebook. Un día feliz para un jugador que siempre, con mayor o menor acierto, se lo deja todo en el campo. Un profesional de los pies a la cabeza.