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Focus

Por @juanjo_ramos

Te dirán cuando leas a alguien lo que yo voy a argumentar que los jugadores y los técnicos están centrados, que son ellos los que no pueden despistarse. Te lo dirá gente a la que le encanta hablar de todo menos de fútbol, hacer ruido o viralizarlo y discutir sobre castillos en el aire. Pero sí, estimado lector, lo que interesa de verdad al CD Tenerife y a su entorno es el partido de este sábado en Anduva. Todo lo que no sea eso es una pérdida de tiempo. Sobre todo si se aleja mucho de los argumentos deportivos.

Por eso, prolongar un pique innecesario con la UD Las Palmas o sus seguidores no conduce a nada. Los amarillos están a 13 puntos, pero tienen el playoff a tiro. Y recortando solo tres puntos podrían hasta ser rivales en la primera eliminatoria. Y entonces dará igual la diferencia en las 42 jornadas. Se disputarán el ascenso a dos partidos. No creo que sea preciso recordar el resultado de los dos derbis de este curso. Es un equipo con mucha calidad, con jugadores de los más desequilibrantes de la categoría como Jonathan Viera o Jesé y que merece, como todos, respeto.

Sí, puede que la situación de desespero que vive su entorno tenga mucho que ver con el resultado (por ahora) del cambio de entrenador y con la distancia que les separa del Tenerife. Pero insisto, todo eso puede dar igual al final. Bromear sí, ser pesados no. Centrémonos.

Por eso, tampoco entiendo que el proyecto de nuevo estadio, tan lejano como improbable, nos ayude en nada. ¿Hace falta una instalación de ese tipo cuando no se llena el Heliodoro? ¿Quién está detrás de su financiación? ¿Qué obtiene a cambio? ¿Para qué año estaría? ¿Qué pasaría con el Heliodoro si su ubicación es distinta? Demasiadas dudas. Y sobre algo que no verán nuestros ojos hasta dentro de una década. Con suerte.

Y ante eso, me hago una última pregunta: ¿En qué le beneficia este debate al CD Tenerife que pelea, después de tres temporadas decepcionantes, por el ascenso? Repito, centrémonos.

O ponemos el foco en lo que importa o corremos el riesgo de intoxicar un ambiente idílico, generado como en la temporada 16/17 de dentro a fuera, con el vestuario como epicentro y los resultados como catalizadores. No nos carguemos desde fuera lo que tanto ha trabajado un grupo de futbolistas honestos y que están dando un rendimiento extraordinario, dirigidos por un entrenador que ha sabido aislarlos del negativismo externo hasta lograr cambiar las polaridades. Focus, amigos. Que lo que hay en juego es algo más importante que una rivalidad con Las Palmas o un estadio nuevo.