Aleix Valero (San Cristóbal de La Laguna) | Se acabó el sueño de ascenso del Tenerife B, que perdió este domingo (1-2) ante la SD Ejea dando por concluida su temporada, al caer en el global por cuatro goles a uno.
Aunque los blanquiazules se adelantaron pronto en el marcador, e incluso el árbitro no pitó un clarísimo penalti a favor de los aragoneses poco antes del descanso (1-0), lo cierto es que esto tiraron de oficio y supieron jugar mejor la segunda mitad para terminar remontando el marcador.
La declaración de intenciones de Leandro Cabrera fue clara; ir desde el principio a por la remontada, prescindiendo del doble pivote para jugar en rombo en el centro del campo solo con Brian torres, retrasando a Samuel al puesto de central para dar mejor salida al balón, y dos delanteros, Marwan y Giovanni, sacrificando a Brian Martín de la alineación inicial.
Le salió bien la jugada de inicio, ya que Marwan perforó la meta de Albero tras un centro del Alberto (1-0, 12’) que daba alas para la remontada. El delantero, muy incisivo todo el partido, había tenido a los siete minutos su primera ocasión.
Sin embargo el gol espabiló a los maños, aunque se toparon siempre con un acertado Ángel Galván, a la postre el mejor de su equipo. A los 14 minutos salvó ante Ramón el empate, antes de que Marwan, de nuevo (24’), y Nahuel (25’) casi igualaran la eliminatoria.
Después de que De Mesa (36’) perdiera una gran oportunidad de marcar, Faridi (43’) se llevó por delante al visitante Lucho, pero el colegiado amonestó a este por fingir una acción que fue muy evidente.
El paso por vestuarios mejoró la cara del Ejea. A pesar de que un gol le valía al filial, empezaron a mostrarse nerviosos, imprecisos, y desconectarse poco a poco del partido. No hubo ocasiones de gol hasta que otra vez Marwan (66’) probó suerte, pero se encontró con Albero.
La eliminatoria quedó sentenciada cuando, tras una jugada a balón parado, Lucho metió su bota para rematar casi desde al área pequeña (1-1, 73’) y obligar a los locales a hacer tres goles; misión imposible.
Acusó de tal manera el golpe el Tenerife B que llegó la puntilla cuando Christian, al tratar de despejar de cabeza, sorprendió a su portero Galván (1-2, 78’), poniendo puno y final a la temporada del campeón canario de Tercera División, que tendrá que empezar casi desde cero un nuevo proyecto para el siguiente curso.