Poco les voy a contar que a esta hora no sepan. El Tenerife por fin se ha salvado y eso es lo único importante. Después de una temporada lamentable sin fútbol ni nada que se la parezca, los muchachos han salvado la categoría con más corazón que fútbol (aunque bien es cierto que en esta última etapa la cosa mejoró notablemente). Ahora lo importante ni siquiera es hacer esos análisis de los que todo el mundo habla pero luego no se hacen. Ahora lo importante es que acabe esto en Soria, se marchen todos de vacaciones y esperar a que, para la próxima temporada, atinen.
Después de lo de hoy ante el Real Betis me quedo con una cosa: la calidad de Omar Perdomo. Ni voy a inflarle el pecho con halagos ni piropearlo. Simplemente quiero destacar la gran calidad de un pibe que, en un partido así, encaró, dribló e hizo alguna que otra jugada más que interesante. Ojalá que siga buenos consejos y no se deje llevar por los cientos de flautistas de Hamelin que rondan por el fútbol.
La gente gritó «Concepción dimisión» y «Serrano vete ya». Tranquilidad. El primero se marchará el próximo año porque así lo ha decidido y sobre Alfonso aún la duda está por despejar. El presidente tiene un sueño: marcharse con un equipo peleando por subir a Primera. No se extrañen que para los próximos meses se anuncien mejores fichajes que los de antaño. Un proyecto más agresivo y ambicioso donde se deje la piel en el campo y el dinero en los bolsillos de los buenos profesionales. Agné no creo que continúe. Hizo su trabajo y quedará para el recuerdo blanquiazul por haber hecho perfectamente la misión para la que se le contrató. A partir de ahora todo será nuevo. El futuro comienza a escribirse hoy. Después de haberse salvado el equipo. Dios quiera que, esta vez sí, sea más certero y acertado que épocas pasadas.