Skip to main content Scroll Top

Fernando Redondo, la leyenda sobre la que se edificó el Tenerife moderno

Redacción Deporpress| Deporpress rescata, con motivo del trigésimo aniversario del primer partido de Fernando Redondo con la camiseta del CD Tenerife, el  ‘Joyas Blanquiazules’ dedicado a la figura del centrocampista argentino. En las próximas líneas podrás encontrar todo lo relacionado con su fichaje, su llegada y su eclosión en la isla.

Gracias a la colaboración de Golazosdeltete podrás disfrutar de un resumen con las mejores jugadas, goles e imágenes de este icónico futbolista, que defendió la camiseta blanquiazul desde 1990 y hasta junio de 1994. En el montaje, de 40 minutos de duración, se repasan los titulares más destacados que generó su llegada, así como los resúmenes de sus jugadas y detalles del partido amistoso celebrado ante el AC Milan en el Heliodoro. Una auténtica joya sobre el ‘cinco’ que dejó un maravilloso legado, deportivo y económico, antes de fichar por el Real Madrid para continuar la sociedad que había iniciado en el Heliodoro con Jorge Valdano como técnico.

Además, el periodista Juan Galarza nos relata sus vivencias en Argentina durante el verano en el que se produjo su fichaje por el CD Tenerife y nos acerca a lo que significaba su figura en su país natal mientras en Europa era aún un futbolista todavía anónimo. También cuenta (en un vídeo que podrás encontrar al final del último párrafo) algunas anécdotas del vuelo que compartió con el centrocampista desde Buenos Aires a Madrid, cuando se produjo su contratación por el conjunto isleño en agosto de 1990.

El relato sobre la figura de Fernando Redondo será conducido por Xabier Azkargorta, el primer técnico de Redondo en el fútbol europeo. El entrenador vasco, que ejerce en la actualidad como profesor universitario en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), rescata algunas de las anécdotas y vivencias que tuvo con la estrella argentina desde la llegada de Redondo a la isla, apenas 15 días antes de que comenzase la Liga, y hasta que se produce su cese como entrenador. A través de sus palabras conoceremos mejor a la leyenda sobre la que se edificó el Tenerife moderno.

UN FICHAJE COMPLICADO.- «Recuerdo que el Tenerife se había salvado en aquella promoción contra el Deportivo de La Coruña y que tanto el presidente Javier Pérez como Santiago Llorente querían reforzar al equipo mucho más para conseguir que no se pasasen tantos apuros para conservar la categoría. Ambos querían traer a un jugador importante, de talla internacional, para el centro del campo. De hecho, me habían dicho que vendría Pedro Troglio, que jugaba con el Lazio en Italia. Pero, al final, Llorente me dijo que tenían algo mucho mejor. Y apareció Redondo gracias a que Santi lo conocía y sabía que existía la posibilidad de que viniese gratis».

EL ASOMBRO DE MENOTTI.- «Nos enfrentábamos al Peñarol uruguayo en el Trofeo Teide y aquel año estaban dirigidos por César Luis Menotti. Nosotros entrenábamos después de ellos y pude compartir unos minutos de charla con el técnico argentino. No se creía que el Tenerife hubiese fichado a Fernando Redondo y se mostró muy interesado en conocer los detalles de la operación. Recuerdo que me dijo que lo disfrutásemos porque no iba a estar mucho tiempo aquí. Él lo veía como un jugador para que su primer equipo en Europa fuese un Real Madrid o un Milán. Y, al final, sin quererlo acertó porque esos fueron los dos clubes en los que jugó cuando se marchó de la isla».

EL ‘AMISTOSO’ EN GRAN CANARIA CONTRA LAS PALMAS.- «Redondo llegó solo un par de semanas antes de que empezase la Liga. Nosotros ya habíamos vuelto de hacer la concentración de pretemporada en Girona y debutó con nosotros en un ‘amistoso’ en Gran Canaria contra la UD Las Palmas. Yo ya sabía que ante el eterno rival no había amistosos y menos estando nosotros en Primera y ellos en Segunda. Fue un partido muy intenso y allí ya empezó a apuntar muchas cosas. Recuerdo que siempre pedía la pelota a sus compañeros y se ofrecía. Tenía solo 21 años, pero una personalidad desbordante».

UN CHICO MUY FAMILIAR.- «Vino a la isla acompañado de toda su familia e incluso recuerdo que su hermano Leonardo jugaba al rugby e incluso entrenaba a veces con nosotros, aunque decía que el fútbol era demasiado exigente y terminaba las sesiones machacado. Redondo era una persona muy en su lugar, muy en su sitio. Alguien muy decente al que le gustaba pasar tiempo con los suyos. Aquel Tenerife era como una familia y, a veces, solíamos irnos a tomar un aperitivo después de los entrenamientos con su padre, su hermano y cuando lo visitaba su representante Ricardo Luri«.

LA ELEGANCIA HECHA FUTBOLISTA.- «Redondo lo manejaba todo con su pierna izquierda. Era elegante y vistoso. Su zurda era realmente espectacular. Tácticamente su lado derecho era débil, pero él trajo una novedad táctica muy importante y yo, personalmente, le dejaba ejercerla porque me encantaba. Era un medio de contención, pero tenía mucha llegada. Eso, en la parte ofensiva, le daba otro tono al equipo. Los medios de contención parece que tienen prohibido incorporarse al ataque. Otros, en su demarcación, se limitaban a cortar y entregar. Pero Redondo se atrevía a defender como un centrocampista de contención en el espacio y el lugar. Y luego, además, se desdoblaba en ataque con una facilidad impresionante».

GENEROSO CON SUS COMPAÑEROS.- «En el terreno de juego era casi imparable. Tenía mucha llegada al área adversaria, bien en jugada personal o asociándose con sus compañeros. Además, poseía un disparo descomunal. Pero prefería asegurar acercándose más a la portería adversaria y casi nunca lo utilizaba. Ese deseo y su enorme generosidad con el compañero hacía que no chutase demasiado e intentase casi siempre otras cosas como asistir a los que tenía cerca. De todas formas, en el banquillo todos sabíamos que cuando recibía la pelota siempre podían pasar cosas interesantes».

LA RODILLA, SU PUNTO DÉBIL.- «Lo que más trabajamos con él, tanto el cuerpo técnico como los servicios médicos que encabezaba Blas Ramón Almenara, fue en el fortalecimiento de su rodilla. Tenía el ligamento lateral interno débil y se resentía mucho en esa zona. Aquí, nada más llegar al Tenerife, lo cazaron y tuvo un problema. Era un tema muscular y había que trabajar con él para que le afectase lo mínimo posible al ligamento lateral interno. Luego, desgraciadamente, tuvo una lesión en ese ligamento en Pamplona contra el Osasuna y ya no pude dirigirlo más porque, meses después, me cesaron y llegó Jorge Solari«.

VIGILANCIAS EXTREMAS DE LOS RIVALES.- «Redondo era el jugador a anular por nuestros adversarios. Sabían lo importante que era y trataban de hacer que se sintiese incómodo por todos los medios que tenían a su alcance. Era objeto de vigilancias especiales y buscaban taparlo como fuese. Lo que ocurre es que él tenía mucha paciencia, pese a su juventud, y luego era un futbolista muy competitivo. Era un veterano en sus hábitos, pero un joven en la edad cronológica».

EL ORGULLO DE REIVINDICARSE.- «Quizá haya mucha gente, sobre todo los de las nuevas generaciones que piensen que Fernando Redondo solo jugó en el Real Madrid con Jorge Valdano durante su etapa en España. Así que estoy encantado de poder contribuir a recordar cuáles fueron sus orígenes en Europa y a que se sepa que la persona que fue capaz de traerlo hasta Tenerife fue Santiago Llorente. Como entrenador le agradezco que jamás se escondiese. Siempre pedía la pelota, aunque supiese que iban a darle patadas. Tenía un nivel altísimo y, además, era un futbolista con muchísima personalidad».

EL DÍA A DÍA DE AZKARGORTA.- «Sigo conservando muchísimos amigos en la isla, como Alberto Herrera. Y guardo un gran recuerdo del cuerpo técnico que formé junto a Justo Gilberto y la amistad que forjé con Blas Ramón Almenara. Ahora vivo en Bolivia. En Santa Cruz de la Sierra así que, al final, he acabado en otro Santa Cruz. Aquí trabajo en la universidad privada Cumbre, impartiendo capacitaciones y talleres sobre la estimulación y el trabajo en equipo. Antes, cuando vivía en La Paz, también estuve dando clases en la Universidad Tecnológica Boliviana (UTB) aunque, como es lógico, lo que más me gusta hacer en esta vida es estar en contacto con el fútbol. Así que, si alguien me quiere, aquí estoy».

  • El periodista Juan Galarza, una de las personas que mejor conoce la casi centenaria historia del CD Tenerife, compartió vuelo con Fernando Redondo cuando voló desde Buenos Aires a la isla para formalizar su contratación por el conjunto blanquiazul. En le siguiente vídeo podrás encontrar cómo se gestó todo en aquel verano de 1990 en el que Argentina acogía el Mundial de Baloncesto.

 

  • Y, a continuación, gracias a la colaboración de GolazosdelTete, podrás disfrutar de un montaje, de 40 minutos    de duración, sobre lo que significó la estancia de Fernando Redondo en el CD Tenerife.